Desde el Centro de Viñateros y Bodegueros del Este aseguraron que le presentaron al Gobernador Francisco Pérez una propuesta para rediseñar la política vitivinícola en la cosecha 2015.
Desde el Centro de Viñateros y Bodegueros del Este aseguraron que le presentaron al Gobernador Francisco Pérez una propuesta para rediseñar la política vitivinícola en la cosecha 2015.
“Partimos de la concepción de una diversificación obligatoria de la producción de uvas con opción de varios destinos voluntarios, en acuerdo con San Juan, básicamente pero lo ideal sería de orden nacional. Tendría que existir un porcentaje de uvas a mostos. Se deben eliminar las compensaciones por exportación, entrega de cupos y cualquier otra disposición que permita eximirse de su cumplimiento.
El control de esta elaboración lo debe ejercer el INV. Otro sería un porcentaje de vinos a usos no vínicos como por ejemplo: destilación, vinagres, bases de otras bebidas y un porcentaje de vinos con único destino a exportación, con inmovilización controlada y fiscalizada por el INV”, sostuvo Sosa.
Para el gerente de la entidad del Este con este mecanismo el esfuerzo lo hacen todos los integrantes de la actividad vitivinícola; además terminamos con las excepciones que no hacen otra cosa que recargar los esfuerzos de la diversificación en las mismas espaldas de siempre.
En otras palabras, la diversificación se cumpliría al 100%; estimulamos la demanda de uvas para fines específicos; terminamos con los mercado de uvas cautivos; entre otras consideraciones.
Por su parte, Gabriela Lizana estimó que “la única medida que queda vigente, es solicitar la intervención del Estado con millones de pesos, para salvar la estrepitosa caída que tendrá la industria vitivinícola, por supuesto, afectando a los más débiles de la cadena.
Si esta intervención no se da, si no hay plata para el sector, la vitivinicultura será una más de las economías regionales del país que desaparecerá como tal, y crecerá la concentración en manos de pocos que serán quienes continúen con el total de la actividad”.
Aunque destacó que tampoco sería positivo pretender intervenir en la industria, dando el dinero a los mismos actores de siempre. Para Lizana, el desafío es intervenir teniendo la seguridad de que los fondos llegarían a los productores y elaboradores que no sean parte de los oligopolios conformados.