La guerrilla de las FARC anunció ayer que ordenará un cese al fuego unilateral por un mes a partir del 20 de julio para desescalar el conflicto armado, acogiendo un llamado de los cuatro países que acompañan el proceso de paz para Colombia. “Recogiendo el espíritu del llamado de los garantes del proceso, Cuba y Noruega, y de los acompañantes del mismo, Venezuela y Chile, anunciamos nuestra disposición de ordenar un cese al fuego unilateral a partir del 20 de julio, por un mes”, dijo a la prensa el jefe negociador de las FARC, Iván Márquez.
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, valoró la nueva tregua unilateral de las FARC (la anterior duró cinco meses, hasta mayo), pero dijo que “se necesita más”, y pidió “compromisos” para acelerar los diálogos de paz, iniciados en 2012. “Valoramos gesto de cese unilateral de fuego de las FARC pero se necesita más, sobre todo compromisos concretos para acelerar negociaciones”, escribió el mandatario colombiano en su cuenta de Twitter.
La oficina de la ONU en Colombia calificó el anuncio de la guerrilla como “un primer paso muy significativo hacia el desescalamiento de las hostilidades, que es tan necesario en esta coyuntura del proceso” de paz, y dijo esperar “medidas recíprocas” que permitan “avanzar” hacia “un cese al fuego bilateral definitivo y el fin del conflicto”.
El martes, los cuatro países que participan en las negociaciones en La Habana, hicieron un llamado a las partes a un “desescalamiento urgente” del conflicto armado, que ya dura más de medio siglo y se recrudeció en las últimas semanas con decenas de bajas en ambos bandos y daños a la infraestructura y al medio ambiente.
Márquez, quien el martes agradeció dicho llamado, indicó que con el cese al fuego unilateral la guerrilla busca “generar condiciones favorables para avanzar con la contraparte en la concreción del cese al fuego bilateral y definitivo”.
“Aquí no es que las FARC estén presionando al gobierno para un cese bilateral, sino más bien al revés: se sintieron presionadas por la opinión pública”, dijo en Bogotá el analista Ariel Ávila, de la Fundación Paz y Reconciliación, especializada en el conflicto.
Ávila indicó que el anuncio de la guerrilla constituye “un salvavidas político al proceso de paz”, que enfrenta muchas críticas en Colombia por su lento avance y el recrudecimiento de las hostilidades.
Desde el inicio de las negociaciones de La Habana las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia han propuesto una tregua bilateral mientras se desarrollan las conversaciones de paz, a lo que Santos se ha opuesto reiteradamente. Las FARC pusieron en vigor su tregua unilateral por tiempo indefinido en diciembre, pero la levantaron en mayo tras una seguidilla de ataques militares en los que murió una treintena de guerrilleros.