Mientras se jugaba el partido, la gente podía disfrutar de la tranquilidad de una ciudad que parecía desierta, aunque los bares se llenaron con mayoría de gente de River para seguir el gran partido.
Mientras se jugaba el partido, la gente podía disfrutar de la tranquilidad de una ciudad que parecía desierta, aunque los bares se llenaron con mayoría de gente de River para seguir el gran partido.

Claro que ante cada gol, el grito se escuchó desde los cuatro costados en el kilómetro cero y en ese aspecto, fue claramente un empate.


