27 de mayo de 2016 - 00:00

Las arquitecturas de Ginastera

La Orquesta Sinfónica de la UNCuyo, dirigida por Jorge Lhez, ofrecerá un concierto homenaje a la figura de Alberto Ginastera, en ocasión del centenario de su nacimiento. A las 20.30 en la Nave Universitaria.

A Alberto Ginastera le debemos el primer intento de fusionar nuestros ritmos folclóricos con las técnicas de la música clásica: Cuando Piazzola hacía lo propio rescatando las sonoridades del hampa rioplatense, Ginastera ya había ido a buscar su vena en la pampa y otras regiones de nuestro territorio. Ambos son hoy los compositores argentinos más escuchados en el extranjero.

Es por eso que el centenario de su nacimiento (el 11 de abril de 1916) no podía pasar inadvertido en su país ni en los otros. En nuestra provincia, tendrá un notable homenaje esta noche, a cargo de la Orquesta Sinfónica de la Universidad Nacional de Cuyo: tal es la idea de la llamada "Gala argentina", que además cerrará los festejos de la Semana de Mayo.

El director cordobés Jorge Lhez conducirá la noche a través de un programa que incluirá la "Obertura para El Fausto Criollo" (inspirado en el popular poema gauchesco de Estanislao del Campo), "Ollantay" y la "Pampeana N° 3".

Un itinerario creativo
No es raro encontrarse en algún concierto con alguna de sus coloridas danzas, como el estruendoso malambo de la suite "Estancia", que siempre desata unánimes ovaciones.

En esta línea se inscriben las dos primeras obras que se interpretarán esta noche: se trata de piezas en las que tradujo a la orquesta ritmos folclóricos, tratándolos con una técnica cercana a Stravinsky o de Falla. Es por eso que el propio compositor llamó a esta etapa "Nacionalismo objetivo"; un color étnico que fue internalizando a lo largo de su vida, reinterpretándolo con una búsqueda más personal y, si se quiere, universal.

En 1948 empezó a tejer series dodecafónicas e inauguró la siguiente etapa: el "Nacionalismo subjetivo", a la que pertenece la "Pampeana N°3". Y, poco después, esto decantó en una tercera etapa, que definió como un "Neoexpresionista": a esta altura, su música se replegó en un lenguaje más hermético pero sincero con su propio desarrollo artístico.

Sin embargo, para entender la importancia de Ginastera en nuestra cultura, también hay que rescatar al hombre detrás de la música: aquél que fue decano de la Facultad de Artes de la Universidad Católica Argentina, el que también fundó la Escuela de Altos Estudios Musicales del Instituto Di Tella, el nicho de las vanguardias de los agitados sesenta, el que tuvo la admiración incondicional de la banda inglesa de rock progresivo Emerson, Lake & Palmer... Y también el que vivió las dos caras del nacionalismo: tuvo la aprobación benevolente de la élite porteña, a la que le entusiasmaba el sabor inofensivo del regionalismo, pero también sufrió la censura más demencial del gobierno de Onganía, que prohibió la representación en Argentina de su ópera "Bomarzo" por ver en ella un contenido sexual explícito.

En una entrevista de 1982, él explicó su poética: "Soy de la opinión de que componer es crear una arquitectura, poner en orden y en valor ciertas estructuras, considerando al mismo tiempo la totalidad del conjunto. En la música, esta arquitectura se elabora en el tiempo. Cuando el tiempo ha pasado, cuando la obra se ha desarrollado, una realidad perfecta sobrevive en el espíritu".

Ficha

Gala argentina: Centenario de Alberto Ginastera
Con la Orquesta Sinfónica de la Universidad Nacional de Cuyo, dirigida por Jorge Lhez
Fecha y hora: Hoy, a las 20.30 (a las 19.45 el director brindará una charla pre-concierto)
Lugar: Nave Universitaria (España y Maza)
Entrada: Entradas $ 80 y $ 60.

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