17 de diciembre de 2015 - 00:00

La reaproximación Cuba-EEUU es “irreversible”

El histórico proceso de reaproximación es irreversible y profundamente transformador, aunque aún queden tantos y tan difíciles obstáculos a ser superados, dicen analistas.

El histórico proceso de reaproximación iniciado hace un año por Washington y La Habana, después de medio siglo de ruptura, es irreversible y profundamente transformador, aunque aún queden tantos y tan difíciles obstáculos a ser superados, dicen analistas.

El 17 de diciembre del año pasado los presidentes Barack Obama y Raúl Castro tomaron por sorpresa a todo el mundo al anunciar el fin de cinco décadas de desconfianza para recomponer sus relaciones diplomáticas, en una tentativa que recibió el aplauso y apoyo global.

El proceso, que pocos creían posible, avanzó en el último año y los dos países ya tienen Embajadas plenas en las respectivas capitales, pero la remoción de los escombros acumulados en medio siglo será una tarea ciclópea que tomará más tiempo, coinciden analistas.

Si se considera la inexistencia de relaciones bilaterales hace poco más de un año, el escenario actual representa un “cambio radical”, dijo Peter Schechter, director del departamento de estudios latinoamericanos del Atlantic Council, un centro de análisis de Washington.

En la opinión de Schechter, aún serán necesarios “más cambios” para profundizar el proceso pero “ahora las dos Embajadas agendan un encuentro y dialogan, algo que era prácticamente imposible” hace apenas doce meses.

Para el abogado de origen cubano Pedro Freyre, “podrá aún haber divergencias, podrá aún estar vigente el embargo, pero es innegable que el escenario ahora es drásticamente diferente del que teníamos hace un año”. Asociado de bufete de abogados que asesora empresas estadounidenses interesadas en operar en Cuba, Freyre dijo que, en particular, “para los cubanos de a pie, y para los cubanoamericanos de a pie, todo esto ha cambiado extraordinariamente”.

Sin embargo, sectores más conservadores del Congreso estadounidense, contrarios a cualquier entendimiento con Cuba, han dejado claro que el Poder Legislativo no pretende desmontar el enmarañado legal del embargo a la isla, a pesar de las fuertes presiones de la Casa Blanca y sectores empresariales.

Para el economista Mark Weisbrot, del Centro de Investigación Económica y Política (CEPR), de Washington, todo el proceso “es irreversible. El Congreso podrá frenarlo, quizás, pero no detenerlo”.

“Lo que impide la remoción del embargo es la decisión del (opositor) partido Republicano de no dar a Obama una victoria en un año electoral”, dijo en tanto Schechter, quien sin embargo señaló que la suerte del embargo “es la historia de una muerte anunciada. Esa política se va a morir un día”.

Para Schechter, desde el inicio del proceso se tornó evidente que Washington quería avanzar "de forma rápida y caótica, al tiempo que los cubanos indicaron que preferían avanzar de forma lenta y ordenada", y que la marcha de los avances será también resultado de esa dinámica.

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