La presidenta de transición de la República Centroafricana, Catherine Samba Panza, pidió este domingo "perdón" ante el papa por "todo el mal" cometido por los centroafricanos durante la violencia entre comunidades religiosas que ensangrentó el país desde 2013.
"Depende de las hijas e hijos de este país reconocer sus faltas y pedir un perdón sincero que su bendición transformará en un nuevo fermento para la reconstrucción del país", dijo la presidenta dirigiéndose al papa.
A la situación vivida la llamó "descenso a los infiernos", en alusión a la violencia de su país, y animó a sus compatriotas a hacer lo mismo tras recibir al papa Francisco.
Samba-Panza elogió la "lección de coraje y determinación" que el pontífice ha demostrado al viajar a Bangui, capital de República Centroafricana, donde le recibió hoy en la sede presidencial, el Palacio del Renacimiento.
"Todos los hijos e hijas de este país deben reconocer sus faltas y pedir perdón, un perdón sincero que su bendición transformará en un nuevo pavimento para la reconstrucción del país", subrayó la mandataria, según reproduce la agencia EFE.