1 de abril de 2018 - 00:00

La Nobel de la Paz Malala volvió al pueblo donde en 2012 quisieron asesinarla

Un sueño cumplido. Así definió su regreso al valle de Swat la joven de 20 años, a quien los talibanes le dispararon en la cabeza en 2012.

"Me fui del Swat con los ojos cerrados y ahora vuelvo con ellos abiertos", declaró ayer la premio Nobel de la Paz paquistaní Malala Yousafzai, durante una visita cargada de emoción a su valle natal, "un sueño cumplido" cinco años después del atentado talibán que estuvo a punto de costarle la vida y la convirtió en un ícono mundial.

"Me siento muy feliz. Mi sueño se ha cumplido", afirmó durante una visita al colegio para niños Guli Bagh, a unos 15 km de Mingora (noroeste), principal población del valle.

“La paz volvió al Swat gracias a los inmensos sacrificios de mis hermanos y hermanas”, añadió durante esta visita relámpago de poco más de dos horas.

La joven de 20 años, acompañada de sus padres y de sus dos hermanos, llegó en helicóptero militar procedente de Islamabad. Fue recibida por amigos y conocidos.

El jueves llegó a Islamabad para una visita de cuatro días bajo fuertes medidas de seguridad y fue recibida por el primer ministro Shahid Khaqan Abasi. No había pisado suelo paquistaní desde 2012.

Mingora es la ciudad donde Malala vivía hasta que el 9 de octubre 2012 unos yihadistas del TTP (talibanes paquistaníes) irrumpieron en el micro escolar que la llevaba de vuelta a casa después de las clases. Uno de ellos preguntó: “¿Quién es Malala?”, y cuando identificaron a la chica le dispararon un balazo en la cabeza.

Las autoridades paquistaníes, acusadas de no combatir con ahínco las raíces del extremismo, suelen poner al Swat como ejemplo de éxito en su lucha contra los talibanes y los grupos afines a Al Qaeda. Recientemente la región fue declarada suficientemente segura para reabrirla al turismo.

En 2007, los talibanes paquistaníes tomaron el control del valle del Swat, otrora una apacible región turística en las estribaciones del Himalaya, y multiplicaron la violencia, las decapitaciones y los ataques a los colegios para niñas.

Con sólo 11 años, Malala tenía un blog en la página web de la BBC en urdú, la lengua nacional de Pakistán, en el que escribía con el seudónimo de Gul Makai y describía el pánico reinante en este valle bajo el yugo de los extremistas.

Los talibanes, expulsados del valle por el ejército en 2009, la acusaron de difundir “la propaganda occidental” y decidieron matarla.

La adolescente resultó gravemente herida y fue atendida en un hospital militar local antes de ser evacuada a Birmingham, en Gran Bretaña.

Actualmente estudia economía, filosofía y ciencias políticas en la universidad de Oxford.

Polémica en su país

Con el tiempo se ha convertido en un símbolo mundial de la lucha contra el extremismo y el derecho de las mujeres a la educación, lo que le valió el Premio Nobel de la Paz en 2014, junto con el indio Kailash Satyarthi.

Occidente la alaba pero en su país es un personaje polémico y hay quien la considera “un agente del extranjero” manipulado o pagado para perjudicar a Paquistán.

Además de los círculos islamistas radicales opuestos a la emancipación de las mujeres, Malala es blanco de las críticas de una parte de la clase media paquistaní que la acusa de empañar la imagen del país.

“Pakistán no trata bien a sus héroes”, lamenta en un editorial el diario en inglés Dawn. Cita el ejemplo de otro Nobel, el físico paquistaní Abdus Salaam, ignorado por ser miembro de la comunidad Ahmadi.

“Ella es muy valiente y está haciendo un gran trabajo, especialmente con las niñas”, afirmó Shandana Saeed, una mujer de 39 años, que consideró que la joven es un orgullo para su país.

Para Malala su vuelta a casa es un “sueño” y asegura que volverá cuando termine sus estudios en Gran Bretaña: “Mi plan es regresar a Pakistán en cuanto termine mi carrera, porque es mi país y tengo los mismos derechos en él que cualquier paquistaní”.

En cuanto a la educación de las niñas en el valle del Swat, la joven elogió ayer los “cambios importantes” realizados desde 2012. “La situación ha mejorado mucho”, afirmó.

Pero Malala advirtió: “Leí que casi la mitad de los niños siguen sin estar escolarizados en la provincia. Tendremos que trabajar muy duro para que todos vayan al colegio”.

Apostillas

La Premio Nobel más joven de la historia

Malala Yousafzai, nacida el 12 de julio de 1997, recibió el Premio Nobel de la Paz en 2014 a los 17 años, convirtiéndose en la persona más joven en acceder a ese galardón en cualquiera de las categorías que se otorga.

Recuperación milagrosa tras el balazo en la frente

Una de las balas del talibán que quiso ejecutarla le dio en el lado izquierdo de la frente, atravesó la piel a través de la longitud de la cara, y luego entró en el hombro.

Estuvo inconsciente varios días en estado crítico, pero cuando se estabilizó la trasladaron a Londres, donde terminó de recuperarse.

LAS MAS LEIDAS