Un alto tribunal de India rechazó una petición que buscaba prohibir el sacrificio de vacas en todo el territorio nacional, una cuestión importante para los hindúes, para quienes este animal es sagrado.
Un alto tribunal de India rechazó una petición que buscaba prohibir el sacrificio de vacas en todo el territorio nacional, una cuestión importante para los hindúes, para quienes este animal es sagrado.
El Tribunal Supremo denegó la propuesta de un activista (al que no se identificó inicialmente) para prohibir que se maten vacas en toda India, una medida que habría prohibido de facto el consumo de ternera en una nación de 1.250 millones de personas. Las escrituras hindúes veneran a las vacas como la “madre” de la civilización y muchos creyentes ven en el sacrificio de vacas o en su consumo una blasfemia.
Pero las grandes minorías del país, que abarcan millones de personas -incluyendo musulmanes, cristianos y castas bajas del hinduismo- comen ternera, aunque ésta no esté disponible en muchos territorios. Solo 8 de los 29 estados que conforman India permiten el consumo de ternera o el sacrificio de vacas.
“Un estado podría prohibir el sacrificio (de vacas), otro podría no hacerlo”, dijo la corte al rechazar la petición. "No interferiremos en las leyes estaduales”. Varios grupos religiosos radicales, así como el partido nacionalista hindú Bharatiya Janata (BJP) del primer ministro Narendra Modi, han defendido durante mucho tiempo que se prohíba el sacrificio de vacas en toda la nación.
El BJP ganó las elecciones nacionales en 2014 por aplastante mayoría, tras haber prometido, en parte, impedir las matanzas de vacas.
Pero, aun así, el gobierno de Nueva Delhi no ha conseguido convencer a los estados para que adopten la medida.
AFP
La experiencia de un ex cónsul mendocino
El ex cónsul adjunto en la ciudad de Bombay, el sanrafaelino Jorge Lido Viñuela, tuvo en una oportunidad, mientras estaba acreditado en el país asiático, que armarse de toda la paciencia del mundo para esperar que una vaca tuviera la parición de un ternero, en plena vía pública.
Cuenta el ahora diplomático retirado que el suceso ocurrió en marzo de 2010, cuando viajaba en un vehículo de alquiler en dirección al aeropuerto de Bombay, donde tenía que tomar un avión.
“Bombay -contó por teléfono- tiene 23 millones de habitantes. Es un ‘océano’ de gente que va y que viene, y camina por las calles porque no hay lugar en las veredas. De pronto el tráfico se atascó. No avanzaba ni para atrás ni para adelante. El conductor del taxi quedó clavado al sol (eran las 14). ¡Diecinueve cuadras de autos parados!"
Como el tiempo apremiaba y Viñuela temía perder el avión, decidió abandonar el auto, y cargando el equipaje caminó hasta llegar al lugar donde estaba el problema.
“Era una vaca que daba a luz un ternero en medio de la calle y... nadie la movía. Había móviles policiales y los agentes miraban tranquilos cómo paría el animal. Nadie se quejaba; algunos rezaban”, evocó.
Miguel Títiro