Varias veces se la “pescó” a Angela Merkel en fotografías que hablan claramente de que a la canciller alemana le importa poco lo que digan de ella. Y ahora, en Elmau, en el marco de la cumbre del G7, otra foto para la risa.
Varias veces se la “pescó” a Angela Merkel en fotografías que hablan claramente de que a la canciller alemana le importa poco lo que digan de ella. Y ahora, en Elmau, en el marco de la cumbre del G7, otra foto para la risa.
Esta vez con Barack Obama. La canciller gesticula como quien mide el tamaño de algo, frente a un presidente de EEUU de espaldas a las cámaras y en franca actitud de completo descanso. Y entonces, otra vez Merkel fue objeto de burlas en Twitter, como si su gesto hubiese sido algo obsceno.