La Corte Suprema de Filipinas respaldó la instauración de la ley marcial por el presidente Rodrigo Duterte en todo el tercio sur del país, que el mandatario justifica como necesaria para combatir a los yihadistas afines al grupo Estado Islámico.
La Corte Suprema de Filipinas respaldó la instauración de la ley marcial por el presidente Rodrigo Duterte en todo el tercio sur del país, que el mandatario justifica como necesaria para combatir a los yihadistas afines al grupo Estado Islámico.
Duterte impuso la ley marcial en la región de Mindanao, sacudida por una rebelión islamista, el 23 de mayo, horas después de que cientos de hombres armados y portando banderas negras de EI ocupasen partes de la ciudad de Marawi, ciudad musulmana en un país de mayoría católica, y lanzasen sangrientos enfrentamientos con el ejército que aún no han cesado.
Ya van seis semanas que el ejército filipino batalla casa por casa para reconquistar esta ciudad. Parlamentarios de la oposición habían recurrido a la Corte para solicitarle que rechazase la ley marcial debido a la “ausencia completa de justificaciones” para su establecimiento.