La tregua en Siria pendía de un hilo ayer después de que la coalición liderada por Washington atacara una posición del ejército sirio y de que Alepo sufriera el primer ataque desde el inicio del cese el fuego.
La tregua en Siria pendía de un hilo ayer después de que la coalición liderada por Washington atacara una posición del ejército sirio y de que Alepo sufriera el primer ataque desde el inicio del cese el fuego.

La degradación de la situación coincide con el aumento de la tensión entre los dos impulsores de la tregua, Rusia y Estados Unidos, que se acusan mutuamente de hacer fracasar el cese al fuego.
La situación se tensó aún más luego de que la coalición liderada por Estados Unidos bombardeara en el este del país posiciones del ejército sirio, aliado de Moscú, matando a al menos 90 efectivos, según el último balance del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
Rusia pidió ayer a Washington una investigación completa sobre el ataque.
“Moscú está profundamente inquieto por lo que pasó. Pedimos a nuestros socios estadounidenses que lleven a cabo la más completa investigación y que tomen las medidas para evitar tales incidentes en el futuro”, declaró el ministerio de exteriores ruso en un comunicado.
La coalición reconoció que había bombardeado lo que pensaba era una posición del grupo yihadista Estado Islámico (EI) y puso fin a la operación cuando Moscú le avisó que se trataba quizás de militares sirios.
Requerido por Moscú, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunió el sábado de noche con carácter de urgencia.