El secretario de Estado norteamericano John Kerry se preparaba ayer
El secretario de Estado norteamericano John Kerry se preparaba ayer
para buscar los apoyos de Jordania y Arabia Saudita, países claves para lograr la paz en Oriente Medio, tras otra jornada visitando a dirigentes israelíes y palestinos.
Las discusiones de las últimas 48 horas han permitido “resolver cierto tipo de problemas y presentar nuevas opciones para otros”, se congratuló el jefe de la diplomacia estadounidense tras haber mantenido una larga entrevista con el presidente palestino Mahmud Abas en Ramalá (Cisjordania), la segunda en 24 horas.
“Comenzamos a abocarnos a los obstáculos más difíciles que aún quedan por superar”, precisó Kerry durante el tercer día de su maratónica misión, anunciando que el domingo visitará a los reyes de Jordania y Arabia Saudita, respectivamente.
El reino hachemita, custodio de los lugares sagrados musulmanes de Jerusalén, en particular de la explanada de las Mezquitas, y segundo país árabe en haber firmado un tratado de paz con Israel, tiene fronteras con Cisjordania, territorio que constituiría la mayor parte de un futuro Estado palestino.
El rey Abdalá de Arabia Saudita ocupa también una posición cardinal, en tanto propulsor de la iniciativa de paz de la Liga Árabe y guardián de los sitios más sagrados del Islam, entre los cuales figura la mezquita Al Aqsa en Jerusalén.
Durante un encuentro precedente, el viernes a la noche, Kerry “ejerció una fuerte presión sobre el presidente Abas para que aceptase un acuerdo marco que comprenda el reconocimiento de Israel como Estado judío”, lo que la parte palestina volvió a rechazar, señaló a la AFP una fuente próxima a las negociaciones.
También reafirmó su rechazo a una presencia militar israelí en el territorio de un Estado palestino, mientras que Estados Unidos propone mantener indefinidamente tropas hebreas en la frontera del futuro país con Jordania, en el valle del río Jordán, en el marco de un dispositivo mixto israelo-palestino, según la misma fuente.
“Kerry propuso una nueva fórmula para resolver la cuestión de Jerusalén, pero no es clara y sí ambigua, por lo que no puede ser aceptada”, dado que prevé que la ciudad santa, unificada, sea la capital de ambos Estados, sin delimitarla, ni siquiera en la zona donde se encuentra Jerusalén Este, agregó la fuente palestina.
Contra todos
Diplomáticos estadounidenses destacaron que era poco probable que las partes alcancen un entendimiento antes del fin de la visita, el lunes, sobre la propuesta del acuerdo marco que contendrá las grandes líneas para un tratado definitivo sobre las fronteras, la seguridad, el estatuto de Jerusalén y la suerte de los refugiados palestinos.
En una entrevista con la radio oficial “La Voz de Palestina”, Azzam al Ahmad, un alto responsable de Al Fatah, el partido de Abas, lamentó este sábado que “las diferentes ideas adelantadas por Kerry se encuentren más cercanas a la posición israelí” que a la de los palestinos.
En la jornada, unos 200 jóvenes palestinos corearon consignas hostiles al secretario de Estado norteamericano durante una manifestación de apoyo a sus refugiados en Siria, frente al cuartel general de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en Ramalá.
Kerry, quien logró en julio pasado reactivar las negociaciones de paz interrumpidas durante casi tres años, se entrevistaba hacia la tarde con el primer ministro isarelí, Benjamin Netanyahu, con el que discutió en varias oportunidades desde su llegada, el jueves.
A pesar de su gran optimismo, los esfuerzos de Kerry, en su décima misión en el lugar, no parecen tampoco entusiasmar al gobierno israelí, de acuerdo a las afirmaciones del senador republicano John McCain, quien también se encuentra de visita en Oriente Medio, y se identifica con la derecha hebrea, actualmente en el poder.
“El primer ministro Netanyahu tiene serias inquietudes respecto al plan que (Kerry) le ha presentado, ya sea en cuanto a la capacidad de Israel para defender sus fronteras o sobre la fiabilidad de un Estado palestino y sus intenciones”, dijo McCain tras haber mantenido una entrevista con Netanyahu.