El sector frutícola inicia el tramo final de una nueva temporada, después de haber pasado un año para el olvido por la falta de producción a raíz de las heladas.
El sector frutícola inicia el tramo final de una nueva temporada, después de haber pasado un año para el olvido por la falta de producción a raíz de las heladas.
Juan Riveira, presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Frutas Frescas de Mendoza (Aspeff), dialogó con Los Andes sobre las perspectivas de esta campaña, tanto en lo productivo y como en lo comercial. Y además adelantó la decisión de empacadores de peras de integrarse para explorar nuevos mercados.
-¿Cómo se prepara el sector para la nueva temporada frutícola?
-El panorama, en principio, es alentador, porque el proceso de floración viene muy bien. No hemos tenido mayores inconvenientes con heladas, salvo algunos episodios en el Sur, aunque todavía hay por delante una semana o diez días con riesgo.
Es probable, sí, que vayamos a tener algún daño en cerezas, porque hubo vientos que pueden haber afectado el cuaje. Pero todo indicaría que estamos ante la posibilidad de una buena cosecha, tanto en frutas de carozo como de pepita.
-¿En el Sur hubo daños por heladas?
-Sí; según la información que tenemos, algunas variedades de ciruela, damasco y durazno habrían sufrido daños. Sobre todo en General Alvear, donde hubo dos heladas fuertes. Nuestros colegas del Sur están tratando de hacer una evaluación, aunque eso va a demorar un poco, hasta que se defina la fruta que va a quedar en la planta. En el resto de la provincia no hubo problemas.
-En general, parece que los montes se han recuperado de las consecuencias de las heladas tardías de 2013
-Es que venimos de prácticamente dos temporadas en las que no hubo situaciones de floración tan buenas como las de este año. Las plantas vienen descansadas por la falta de producción del año pasado. No olvidemos que, en el caso de las frutas de carozo, quedó -en promedio, en toda la provincia- alrededor del 20% de una cosecha normal. Con lo cual, era de esperar una buena floración para esta temporada.
-Pero una buena floración no garantiza una buena cosecha…
-Es cierto. Habrá que ver ahora cómo se puede avanzar en el cronograma de trabajos culturales. Primero, es de esperar que se haya hecho una buena poda. Lo que sigue ahora es una buena fertilización y un adecuado raleo. Son dos labores fundamentales, aparte de la atención sanitaria, que también es muy importante, porque van a determinar la calidad de la fruta a la hora de la cosecha.
-Esas labores demandan inversiones importantes. ¿Estará el productor en condiciones de hacerlas?
-No podemos desconocer que un productor que viene de una mala temporada no va a tener una situación de holgura financiera y no le debe resultar muy fácil hacer frente a ese costo.
Pero creemos, y esto queremos resaltarlo, que si un productor, a esta altura del ciclo, lleva invertido, por poner un ejemplo, la mitad del costo anual de producción, tiene que tratar de llegar al final. Porque el problema es que el retorno que va a tener no va a ser directamente proporcional a lo que invirtió.
-¿A qué se refiere? ¿Puede no llegar a recuperar lo invertido?
-Me refiero a que si no se llega al final del ciclo con buena calidad, el retorno va a estar muy por debajo de lo invertido. Supongamos que uno paró la inversión cuando llevaba puesto el 80% del costo anual de producción. Bueno, el retorno no va a ser del 80% de lo que podría haber sido. Va a ser inmensamente menor. Porque hay una gran diferencia entre una fruta buena y una muy buena o excelente. Hoy los mercados están muy exigentes.
-¿Cómo está el negocio de exportación y cuál es el escenario del mercado interno?
-En realidad, una fruta de muy buena calidad se vende prácticamente a los mismos valores en el mercado interno que en los del exterior. Esto independientemente de cuál vaya a ser el valor del dólar “de exportación”, por así llamarle, al momento de la cosecha. Eventualmente podrá mejorar un poco la ecuación. Pero lo más importante de la opción exportadora es que ayuda a descomprimir el mercado interno.
-El mercado interno no sería capaz de absorber todo…
-De ninguna manera. Ni aún en condiciones normales, y sobre todo en circunstancias como las actuales, con una baja importante en el consumo. En este punto quiero remarcar algo: hay que revisar los precios que tiene que pagar el consumidor final.
Creo que no se puede repetir lo del año pasado. En la última temporada, y debido a la muy escasa oferta que hubo por la fuerte caída que tuvimos en la producción, el productor de frutas de carozo llegó a percibir entre 8 y 10 pesos el kilo.
Mientras que en las góndolas el precio llegó hasta los 50 pesos. Por eso la gente termina yéndose sin haber comprado fruta. Esa diferencia es una barbaridad, y no se puede seguir manteniendo.
-¿En el exterior, el mercado más importante sigue siendo Brasil?
-Sí, pero estamos buscando la manera de ir diversificando los negocios. Desde la Aspeff estamos trabajando para concretar algunas operaciones con Rusia. Específicamente con frutas de pepita.
La idea es que todos los empacadores de la provincia que trabajamos fruta de pepita hagamos unos 50 ó 60 contenedores con ese destino, alrededor de 70.000 cajas, como para probar. Sería un negocio conjunto, inclusive estamos evaluando la posibilidad de salir con una marca única.
Jornada técnica
El próximo miércoles 15 de octubre se realizará en Tunuyán una jornada técnica destinada productores de frutas para consumo en fresco de toda la provincia.
El encuentro es organizado en forma conjunta por la Asociación de Productores y Empacadores de Frutas Frescas (Aspeff) y la Cámara departamental de Comercio, Industria y Agricultura, y tendrá lugar en un hotel situado en la localidad de Vista Flores.
La reunión, que no tiene costo y culminará con un almuerzo para los asistentes, se realizará en medio de una particular expectativa ante el avance de una temporada con perspectivas interesantes desde lo productivo.
Por eso, las entidades organizadoras incluyeron en el temario conferencias breves sobre temas sanitarios, de fertilización, de raleo (tanto en frutas de pepita como en frutas de carozo).
Pueden participar fruticultores de todos los oasis productivos de Mendoza, pero deberán registrarse previamente llamando a los teléfonos 02622-423131 ó 0261-4230293.