Después de un nuevo fin de semana de violencia y mucha sangre, Israel decidió ayer levantar un muro dentro de Jerusalén este para separar un barrio palestino de una colonia de israelíes judíos.
Después de un nuevo fin de semana de violencia y mucha sangre, Israel decidió ayer levantar un muro dentro de Jerusalén este para separar un barrio palestino de una colonia de israelíes judíos.
En lo que va del mes, 42 palestinos y ocho israelíes murieron en una espiral de violencia, alimentada por los ataques con armas blancas, principalmente, de jóvenes palestinos y la represión desproporcionada de las fuerzas de seguridad israelíes tanto contra los atacantes, como sus familias y miles de manifestantes que protestan dentro de Israel y la Palestina ocupada.
Ayer dos palestinos irrumpieron con un arma de fuego y un cuchillo en la estación central de colectivos de Beersheva, en el sur de Israel, mataron a un soldado israelí e hirieron a otros seis, dos de ellos de gravedad. Uno de los atacantes murió baleado por la policía y el otro fue gravemente herido.
Testigos citados por medios locales relataron que un primer agresor abrió fuego con una pistola y el otro apuñaló a varias personas antes de intentar escapar.
Después de varios minutos de caos y mucho miedo, la policía mató a uno de los atacantes e hirió al otro, que luego fue golpeado por varios de los israelíes que estaban en la estación, en una imagen que describió la tensión y la violencia que se vive por estos días en la región.
Mientras el presidente palestino, Mahmud Abbas, pide recuperar la calma y terminar con los ataques, el gobierno israelí de Benjamin Netanyahu se ha concentrado en aumentar las medidas represivas.
En primer lugar, autorizó el uso de balas reales contra todo manifestante y atacante, la demolición inmediata de las casas de las familias de los atacantes y la militarización de Jerusalén este, la parte de la ciudad que la comunidad internacional reconoce como parte de la Palestina ocupada. Ayer, las autoridades israelíes sumaron dos medidas más.
Por un lado, la Municipalidad de Jerusalén comenzó a levantar un muro de concreto, similar al que ya separa parte de la Cisjordania ocupada con Israel, entre el barrio palestino Jabel Mukaber y la colonia de Armon Hanatziv, un asentamiento habitado por israelíes judíos, según la cadena de noticias CNN.
La ONU estima que cerca de medio millón de colonos israelíes judíos viven en colonias que la comunidad internacional considera ilegales en los territorios ocupados de Jerusalén este y Cisjordania. Según adelantó la Municipalidad de Jerusalén a medios locales, el muro recorrerá unos 300 metros alrededor del barrio palestino.
En 2004, la Corte Internacional de Justicia de la Haya, el principal órgano de Justicia de la ONU, declaró ilegal el muro de concreto que Israel construyó entre Cisjordania y Jerusalén y partes de Israel. Sin embargo, esa decisión nunca tuvo un efecto político concreto ni sanción contra Tel Aviv.
Por otro lado, los gobiernos de cuatro ciudades israelíes, incluida Tel Aviv, la capital comercial del país, prohibieron ayer que trabajadores israelíes de origen palestino trabajen en las escuelas públicas, según informó la agencia de noticias Europa Press.
"Exclusión racista"
Los palestinos representan la primera minoría en Israel y ascienden hasta un 20% de la población. Bajo el argumento de la seguridad, las municipalidades de Tel Aviv, Rehovot y Hod Hasharon, todas en el norte del país, y de Modiin-Maccabim-Reut, una localidad a medio camino de Jerusalén, anunciaron que prohibirán que trabajadores de “una minoría” -un eufemismo usado para referirse a los israelíes de origen palestino- ocupen cargos de mantenimiento y limpieza.
Para Dov Khenin, un legislador de la única bancada palestina en el Parlamento israelí, la Lista Árabe Unida, estas medidas son “peligrosas” y representan “una exclusión racista”, según denunció a la emisora Radio Israel.
Esta última ola de violencia, ataques y represión comenzó a principios de octubre, específicamente en la simbólica Ciudad Vieja de Jerusalén. Durante meses la tensión política y religiosa creció alrededor de la Explanada de las Mezquitas, un complejo que alberga la Cúpula de la Roca y la mezquita de Al Aqsa, el lugar más sagrado para los musulmanes en Jerusalén, precisamente en la Ciudad Vieja.
La explanada, además, es reivindicada por los judíos como su sitio más sagrado ya que allí se levantaba hace más de 2.000 años el llamado Templo de Jerusalén, destruido por el Imperio Romano y cuya principal ruina es el Muro de los Lamentos.
Tratativas de Kerry
El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, anunció ayer que esta semana se reunirá en Alemania con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y luego con el presidente palestino, Mahmud Abbas, en Oriente Medio.
“Esta semana, me reuniré con el primer ministro Netanyahu porque estará en Alemania (...) y nos encontraremos allí. Después, iré a la región donde veré al presidente Abas, al rey Abdalá (de Jordania) y a otros”, declaró Kerry durante un discurso en la sede de la Unesco en París.
"Entre ambos, mantendré reuniones importantes sobre el tema de Siria con otros actores clave", precisó Kerry, de gira por Europa.
El estadounidense mencionó esta semana la posibilidad de reunirse com Netanyahu y Abas, sin confirmarlo hasta ahora.
Cisjordania ocupada y Jerusalén Este, la parte palestina anexionada y ocupada por Israel, son escenario desde el 1 de octubre de una ola de violencia que hace temer una nueva Intifada.
Los enfrentamientos entre jóvenes palestinos y fuerzas israelíes son casi diarios, así como las agresiones mutuas entre colonos y palestinos y los ataques de estos últimos con arma blanca.
Rechazan presencia internacional en explanada
Israel rechazó ayer en términos vigorosos la idea, atribuida a Francia, de desplegar observadores internacionales en la ultrasensible explanada de las Mezquitas en Jerusalén este para intentar controlar la espiral de violencia desatada.
Cisjordania y la parte palestina de Jerusalén este, anexada y ocupada por Israel, parecen sumirse en lo que podría convertirse en una tercera intifada.
Los palestinos acusan a Israel de querer modificar el statu quo, lo que Netanyahu niega. Asimismo, negó firmemente la idea que Israel atribuye a Francia y que estará contenida en una declaración del Consejo de seguridad de la ONU, de una presencia internacional en la explanada.
"Israel rechaza la propuesta francesa en el Consejo de seguridad porque no incluye ninguna mención a la incitación a la violencia y al terrorismo de los palestinos", señaló Netanyahu. El ministerio de Relaciones Exteriores israelí llegó a acusar a París "de recompensar al terrorismo palestino".
Pedido del Papa
El Papa Francisco pidió “coraje y fortaleza” por la paz en Medio Oriente ante su “gran preocupación por la situación de tensión y violencia que afecta la Tierra Santa”.
“Sigo con gran preocupación la situación de tensión y violencia que afecta la Tierra Santa. En este momento se necesita mucho coraje y mucha fortaleza de ánimo para decir no al odio y a la venganza y cumplir gestos de paz”, pidió el Sumo Pontífice durante el Angelus de ayer en Plaza San Pedro. “Por esto rezamos, para que Dios refuerce en todos, gobernantes y ciudadanos, la valentía de oponerse a la violencia y de realizar pasos concretos de distensión”, dijo.