Punjab. El insólito caso del gurú indio Shri Ashutosh se convirtió en una batalla legal. El líder espiritual, aparentemente falleció de un infarto al miocardio a fines de enero, a los 70 años, pero sus seguidores lo congelaron porque aseguran que no está muerto, sino que se encuentra en un estado de meditación profunda por lo que algún día puede despertarse. Su familia, que exige que le entreguen el cuerpo para poder cremarlo como indica la tradición religiosa de ese país, ahora recurrió a la Justicia y la Alta Corte de Punjab es la que debe decidir, tras enviar expertos a examinar el cuerpo. Mientras tanto, sigue en juego una herencia de 170 millones de dólares.
