El detenido dirigente opositor venezolano Leopoldo López fue trasladado a un hospital militar en muy grave estado, dijo hoy el influyente senador estadounidense Marco Rubio a través de su cuenta de Twitter.
El detenido dirigente opositor venezolano Leopoldo López fue trasladado a un hospital militar en muy grave estado, dijo hoy el influyente senador estadounidense Marco Rubio a través de su cuenta de Twitter.
"He confirmado que @leopoldolopez ha sido llevado a un hospital militar en #Venezuela en estado muy grave", dijo Rubio, un senador republicano que en febrero acompañó a la esposa de López, Lilian Tintori, durante una visita al presidente Donald Trump en Washington.
Tintori, por su parte, señaló esta noche en Twitter que "en este momento voy camino al hospital Militar para pedir ver a Leopoldo".
La esposa del encarcelado líder opositor venezolano acudió a un hospital militar después que surgieron reportes no confirmados en redes sociales de que su esposo fue llevado allá por una emergencia médica.
Antes, uno de los periodistas más prominentes de Venezuela tuiteó que López fue llevado sin signos vitales al hospital desde la prisión militar Ramo Verde, ubicada a las afueras de Caracas.
Diosdado Cabello, líder del partido gobernante, dijo que nada ha sucedido a López y acusó a la oposición de tratar de montar un espectáculo.
La situación del líder opositor de 46 años mantenía en vilo a Venezuela luego de que durante las últimas horas circularan rumores sobre su salud.

Tintori denunció recientemente que López, detenido desde febrero del 2014 en el penal militar de Ramo Verde, en las afueras de Caracas, se encontraba sufriendo condiciones de aislamiento.
López fue condenado a casi 14 años de cárcel tras un juicio en el que, según organizaciones humanitarias como Human Rights Watch, se cometieron graves violaciones del debido proceso y no se presentaron pruebas que lo vincularan con delito alguno.
El año pasado, además, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, dijo que la ratificación de la condena a López por la justicia de Venezuela, ampliamente considerada como una extensión del Poder Ejecutivo encabezado por el presidente Nicolás Maduro, marcaba "el lamentable final de la democracia" en el país caribeño.