La liberación del único prisionero estadounidense en Afganistán, el sargento Bowe Bergdahl, de 28 años, a cambio de cinco presos talibanes, abrió ayer esperanzas de un reinicio del proceso de paz en ese país en guerra desde hace 12 años.
La liberación del único prisionero estadounidense en Afganistán, el sargento Bowe Bergdahl, de 28 años, a cambio de cinco presos talibanes, abrió ayer esperanzas de un reinicio del proceso de paz en ese país en guerra desde hace 12 años.
El sargento Bergdahl fue capturado por los talibanes el 30 de junio de 2009 luego de su desaparición de una base de la provincia de Paktika. Su liberación, a cambio de los cinco talibanes detenidos en la base estadounidense de Guantánamo, fue anunciada el presidente estadounidense Barack Obama.
"Esperamos que esto representará una apertura", declaró a la cadena NBC el secretario de Defensa estadounidense Chuck Hagel, desde la base de Bagram, en Afganistán, donde efectuó ayer una corta visita sorpresa.
"Estábamos comprometidos con los talibanes hasta 2012. Rompieron esas negociaciones, no tenemos ninguna relación formal con ellos desde entonces", subrayó Hagel.
Esta operación coronada de éxito "muestra que todas las partes hacen prueba de buena voluntad para construir un clima de confianza y lanzar negociaciones de paz en un futuro próximo", dijo Ismael Qasimyar, alto responsable del Alto Consejo para la Paz afgano, una instancia gubernamental.
La liberación de los cinco talibanes, ex jefes del régimen fundamentalista en el poder entre 1996 y 2001, todavía influyentes entre los rebeldes, era una de las condiciones presentadas desde hace tiempo por los insurgentes a los estadounidenses para abrir verdaderas negociaciones de paz en Afganistán y poner fin a este interminable conflicto. AFP