2 de junio de 2016 - 00:00

Inauguran el túnel ferroviario más largo del mundo

Son 57,4 km de largo bajo los Alpes. Facilitará el tránsito entre Suiza, Italia y Alemania. Llevó 17 años construirlo y costó 10.900 millones de euros.

Suiza inauguró ayer con bombos y platillos el túnel ferroviario de San Gotardo, el más largo del mundo, que permitirá descongestionar y aumentar el tráfico entre el norte y el sur de Europa.

El presidente de Suiza Johan Schneider-Amman aseguró en la ceremonia que este túnel “unirá a la gente y a las economías” de Europa.

Esa unidad política del continente se ve sacudida actualmente por una afluencia masiva de migrantes y la amenaza inminente de una salida de Gran Bretaña de la Unión Europea (UE).

El mandatario suizo habló antes de que un tren efectuara el viaje inaugural por este túnel de 57,4 kilómetros.

La canciller alemana Angela Merkel, el presidente francés François Hollande y el jefe del gobierno italiano Matteo Renzi estaban a bordo de ese tren “Gottardo 2016”, que hizo el trayecto en 30 minutos.

El colosal túnel, cuyas obras duraron 17 años, entrará realmente en funcionamiento en diciembre. Constituirá la pieza clave de la nueva línea ferroviaria que cruzará los Alpes (NEAT), permitiendo crear un nuevo mapa de comunicaciones en el eje norte-sur de Europa.

Su objetivo es aumentar el uso del ferrocarril y descongestionar las rutas para el tráfico de mercaderías, en un corredor Rin-Alpes que va desde Rotterdam, en el mar del Norte, hasta Génova, a orillas del Mediterráneo.

La Unión Europea, que financió cerca del 15% de la obra (de un costo total de 12.276 millones de dólares o 10.900 millones de euros), aplaude, además de la proeza técnica, una inversión “ecológica”.

A la inauguración, que se celebraba en cuatro sitios diferentes, fueron invitadas más de 1.000 personas.

Las celebraciones comenzaron por la mañana de ayer con una bendición ecuménica en presencia de un sacerdote, un pastor, un rabino y un imán. La ceremonia se desarrolló bajo estrictas medidas de seguridad con controles policiales, la movilización de cerca de 2.000 soldados y una estrecha vigilancia del espacio aéreo.

A este túnel se lo llama “de base” para diferenciarlo de otro, construido entre 1872 y 1881, de 17 km, en lo alto de las montañas del macizo de San Gotardo.

En total, cada día 260 trenes de carga podrán cruzar el nuevo túnel, a una velocidad de 100 km/h, así como 65 trenes de pasajeros, que pueden alcanzar los 200 km/h.

Los Ferrocarriles Federales suizos prevén un aumento del volumen de transporte de carga de 20% para el año 2020 en el eje Rotterdam-Génova.

El número de pasajeros pasaría de los actuales 9.000 por día a 15.000 en 2020, y el trayecto entre Zürich y Lugano disminuiría en 41 minutos.

En total, se excavaron 152 kilómetros de “tubos” a una profundidad récord (2.300 metros bajo las montañas) con dos galerías principales unidas mediante galerías transversales.

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