28 de diciembre de 2014 - 00:00

Hervé Birnie Scott: “Hoy dependemos un poco del humor del consumidor”

Afirmó que la venta de espumantes todavía está marcada por la fuerte estacionalidad que tiene el producto. Cree necesario trabajar en el desarrollo de pinot noir y chardonnay en zonas frías.

Es el director de operaciones de Chandon en Argentina. Asegura que todavía los espumantes tienen un componente estacional muy fuerte y que su venta depende de cómo esté el humor del consumidor para fin de año. Afirma que es necesario acompañar con precios rentables a los productores.

-¿Cómo están cerrando 2014?

-El 2014 es un año particular. Tiene varios aspectos. En la parte comercial estamos cerrando con los espumantes en forma relativamente buena. Yo creo que la performance de la compañía se tiene que medir en forma relativa. Primero, en función del consumo en general de bienes, tanto de primera necesidad o más festivo y en relación a la competencia.

En este marco evalúo que nos ha ido bien porque el consumidor busca nuestras marcas. Cuando sólo puede comprar una botella en lugar de dos, uno se va un poco más a lo seguro y a lo que nunca lo defrauda cualitativamente. Éste es el momento en que el consumidor tiene que elegir entre un bien u otro y nuestros productos van bien.

- ¿Cree que estos son años en los que las marcas tradicionales e instaladas ganan espacios?

- No sé si se benefician todas las marcas tradicionales o instaladas sino que les va bien a los productos que entregan calidad, y que tienen una imagen de que son superiores. Creo que en el momento de hacer una elección, uno termina eligiendo lo que tiene el combo que asegura constancia, calidad y consistencia y es ahí donde los espumantes Chandon y Barón B, tienen un distintivo. Llevamos más de cinco décadas trabajando en Argentina con la única obsesión de entregar cada  día más calidad.

- El consumo de espumantes en el mercado doméstico ha tenido una retracción menor al promedio de la categoría vinos.

- Creo que hay una tendencia en el mundo en la que la categoría de espumantes crece, cuando el consumo de vino tranquilo en general en el mundo está amesetado, y si le sacás el consumo que está teniendo China, el consumo de vinos en el mundo se contrae. Esto se da sobre todo en los vinos comunes. El consumidor sigue con la tendencia -menos marcada que en años anteriores pero que sigue al fin- consumiendo menos pero de mejor calidad, por lo tanto, en conjunto no crece. No obstante, los espumantes, sobre una base mucho más pequeña, sí crecen.  Por lo tanto, dentro de esta dinámica, también se replica en Argentina. Hoy en el mercado interno tenemos un freno en el consumo debido al contexto macroeconómico que vive el país.

Los espumantes tenían una inercia que no poseían los vinos, igual estamos al final de año y éste es el momento de la verdad. Para nosotros, el momento de la verdad no es cuando le vendemos al distribuidor sino cuando el consumidor compra y consume. Hoy dependemos un poco del humor del consumidor. La categoría de espumantes está muy relacionada con el humor festivo, con las ganas de compartir y de juntarse.

-¿La estacionalidad sigue muy marcada para el producto?

- Sí, la estacionalidad en el consumo del producto sigue marcada, si bien se ha nivelado un poco y nosotros invitamos al consumidor a festejar en otros momentos -como durante el verano con propuestas como el Chandon Delice con un concepto simpático. Invitamos a la gente a pensar en espumantes durante otros festejos y no sólo al final del año, pero como en todo el mundo, hay concentración de consumo en diciembre.

-No se logró dar media sanción al proyecto de ley para sacar el impuesto al espumantes ¿Cómo analizan esta situación?

- Ése es un tema que maneja Bodegas de Argentina. Hoy, hay muchas bodegas que producen espumantes pero es un tema que es manejado por ellos. Si se pide una inversión en el productor, para nosotros no cambia mucho la filosofía porque siempre invertimos mucho a largo plazo, tanto para el mercado como para la exportación, con nuestros proveedores de uva a quienes ayudamos mucho. Hoy en el combo de la negociación puede ser que haya otra cosa más que la inversión pero no vemos nada que esté a contrapelo del interés propio del sector para desarrollarlo.

- Se viene una nueva cosecha y hay expectativas de precios deprimidos.

-Venimos de una cosecha 2014 que fue excepcional para los chardonnay y los pinot noir con base de espumantes. Mirando el largo plazo y la calidad de los vinos argentinos, lo que uno puede ver es que tenemos una calidad que nos sirve para competir donde sea. Partiendo de ese punto, me parece que para el caso de una empresa de compra de uva líder en Argentina, tenemos que seguir incentivando al productor para implantar chardonnay y pinot noir en zona fría. Tenemos un crecimiento muy importante en las exportaciones en destinos como México e Inglaterra y son mercados para lo que necesitamos un abastecimiento importante.

Por lo tanto, como lo hicimos la temporada pasada, no le podemos dar al proveedor un mensaje de no rentabilidad. Tenemos que acompañar al viticultor para que tenga una rentabilidad decente para su producción. Si un productor produce uva para espumantes puede tener un rendimiento promedio por hectárea superior que si lo hace para vinos tranquilos. En Francia, en la Champagne, en la zona de la Côte des Blancs hay rendimientos de 200 quintales por hectárea. Siempre que la uva sea sana y homogénea, el rinde no se contrapone con la calidad y fineza que buscamos.

PERFIL

Hervé Birnie Scott. Es ingeniero agrónomo graduado de la Ecole de Montpellier en 1989. Hervé ha trabajado incansablemente desde entonces como distinguido enólogo en numerosas bodegas. En 1991 se unió a Chandon Argentina, del grupo LVMH, como responsable del manejo de bodega y viñedos de vinos tranquilos. En 1994 fue nombrado director de Chandon Argentina, posición que ocupó hasta 1998. En 1999 se creó la división de Estates & Wines y fue nombrado director de Operaciones y Enología a cargo de 8 bodegas localizadas en tres continentes. Desde Mendoza lideró y coordinó estrategias y procesos de elaboración junto al desarrollo de productos de las distintas bodegas.

En 2002 asumió un nuevo desafío, regresando a Francia para ocupar el puesto de director de Operaciones de Möet & Chandon en Champagne y en 2006 extendió su puesto como director de Operaciones para todo el grupo de Möet Hennessy. En 2009  regresó a la Argentina como director de Operaciones de Estate & Wines, sumando el manejo de las tres bodegas de Möet Hennessy en Argentina: Chandon Argentina, Terrazas de los Andes y Cheval des Andes.

LAS MAS LEIDAS