5 de diciembre de 2015 - 00:00

Hay química entre los dos

El mítico dúo de música electrónica desparramó litros de música ácida sobre más de 20 mil personas, el jueves, en Buenos Aires. Impresiones al pie del gigantesco escenario Movistar en el Festival Sónar 2015.

A las 19 del jueves, la lluvia, finita y persistente, nos hace preguntar si acaso se repetirá aquello que sucedió, a su manera, en momentos claves de la historia del rock... Como en aquel show de Charly en Cosquín, como el mítico concierto de los Stones en River Plate.

La pregunta en juego es si acaso la música electrónica, la alterna-cheta, la que siempre está de moda decir que está de moda, si este género también se verá y se sentirá más épico bajo la lluvia, con las bandejas de los dj mojadas y los peinados modernos chorreando tintura.

Sónar sonar
En el inmenso predio denominado Al Rio (Vicente Lopez), Festival Sónar, no hubo solo cinco escenarios con cantantes, instrumentistas y Djs. A la manera de una gran kermese, se repartían, por ejemplo, una contundente grúa que elevaba 10  metros a una pequeña disco giratoria, una peluquería cool para el asistente que necesitaba un make up urgente, y conductores como Matías Martin que hacían su programa desde un par de estudios móviles de radio. En las pistas, olía tanto a perfume como a todo tipo de humos. Y había más botellitas de agua que seres humanos.

De la A la Zeta
En los escenarios, cerca de las 20, se disponían Poncho, Shoot de Radio (con Zeta Bosio) y los carismáticos Lo' Pibitos (sic).
A las 21, cuando la lluvia amenazaba con prolongarse ad infinitum aparecieron en el escenario Movistar los sorprendentes Hot Chip. Con pinta de oficinistas en un casual day, los ingleses sacudieron el Complejo Al Río con un coqueto pop electrónico y una versión del ochentoso "Dancing in The dark" que elevó los corazones. Pero de los ochenta saltamos al 90, a los años de "Trainspotting" y del furor del big beat. Pasadas las 23 asomaron por el escenario Movistar, los hermanos químicos...

Eh, pibe
Con el súper hit "Hey boy", Chemical Brothers (Tom Rowlands y Ed Simons) abrió una fiesta electrónica para más de 20 mil personas que terminaría bien entrada la trasnoche. El dúo que comenzó tímidamente su carrera bajo el nombre de Dust Brothers sabe cómo convertir cualquier pub, bar, boliche o estadio en el que le toque estar, en una coctelera frenética.

A esa altura ya nos habíamos sacado todas las dudas, estábamos frente a una leyenda viva del género; son los Chemical Brothers y saben cómo hacerlo. Sí, lucen épicos, lucen imbatibles y sabes qué, no necesitan de ninguna lluvia para conseguirlo (a esa hora el cielo se había despejado).

Se derramaron litros de música ácida sobre el campo del Sónar, con temazos como el reciente “Go”, “Believe” y “Galvanize”, el tema con el que empezaron a ganarse los oídos del planeta. El cotillón se completó con rayos lasers, un robot gigante, y proyecciones de videos hipnóticos a los costados de la estructura. A esa altura, en la vip, agitaban cabezas Nazareno Casero, Justina Bustos (“Historia de un Clan”), Nicolas Francella, parte de los Molotov y de los Babasónicos.

Por su parte, Tom Rowlands y Ed Simons, de negro y detrás de una colina de equipos, supieron animar la fiesta a pura mímica, un yeite conocido de los djs, para dejar en claro que estaban conmovidos de ser parte de un festival que nació en Barcelona, que hoy se reedita en grandes ciudades del mundo, pero que en Argentina encuentra eso que tanto repiten los artistas. Una especie de química especial.

Ficha

Sónar 2015
Chemical Brothers

Escenario Movistar, Complejo Al Río, Vicente López, Buenos Aires. 
Día: jueves a la medianoche. 
Calificación: Excelente.

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