El esperado retorno al escenario de los Guns N’ Roses por primera vez en 20 años llegó más pronto de lo previsto, con un concierto sorpresa el viernes por la noche en Los Ángeles en una pequeña sala que marcó su carrera.
El esperado retorno al escenario de los Guns N’ Roses por primera vez en 20 años llegó más pronto de lo previsto, con un concierto sorpresa el viernes por la noche en Los Ángeles en una pequeña sala que marcó su carrera.
Frente a unos 500 afortunados espectadores apiñados en el Troubadour, West Hollywood, el vocalista Axl Rose y el guitarrista Slash tocaron juntos por primera vez en público en más de dos décadas.
Los videos subidos a la web muestran a Rose -de 54 años, aún con su larga cabellera rubia aunque sin su clásica bandana- cantando junto a Slash, que luce el clásico sombrero de copa sobre su enrulado pelo negro.
"¿Saben donde están?” gritó Rose al interpretar “Welcome to de Jungle”, según un segmento del concierto grabado por un fan.
Los comentarios en las redes sociales indicaron que la presentación comenzó con “It's So Easy”, canción con la que frecuentemente la banda iniciaba sus conciertos.
En esta ocasión, la banda estuvo conformada por Axl Rose en las voces, Slash y Richard Fortus (guitarra), Duff McKagan (bajo), Dizzy Reed (teclados) y Frannk Ferrer (batería). Luego de 23 años de ausencia, Axl, Slash, Duff y Dizzy juntos en escena. Algo impensado, años atrás.
Después de “It’s so easy” y siguió con “Mr. Brownstone”. Luego Slash encaró por primera vez los acordes del tema “Chinese Democracy” y “Better” (de la “segunda era” gunner con Axl y Dizzy Reed como sobrevivientes); sonó “Double Talkin Jive” (que no interpretaban desde su show en River el 17/7/1993). Y también hubo lugar para los covers: “New Rose” (de los Damned), “Speak Softly Love” (de Andy Williams) y “The Seeker” (de los Who).
Y hablando de covers, no podían faltar dos que los Guns terminaron haciendo suyos, casi: “Live and Let Die” (de los Wings, la banda de Paul y Linda McCartney tras la separación de los Beatles) y “Knocking on Heavens Door” (de un tal Bob Dylan). Fueron 17 temas en total y cerraron con un clásico, “Paradise City”.
Axl Rose también fue noticia por estos días cuando se lo vio salir de una sala de ensayo junto a AC/DC en Atlanta, y se rumorea que será el reemplazante del cantante Brian Johnson.
Años de rumores sobre un reencuentro de los Guns N’ Roses se confirmaron a comienzos de este año, cuando se anunció que la banda se reuniría para el festival de Coachella, que tendrá lugar este mes en el desierto de California.
Los roqueros luego anunciaron una gira de verano con más de 20 fechas en Estados Unidos, Canadá y México. Pero no habían mencionado nada sobre Los Ángeles, su ciudad de origen.
Avalancha por entradas
Temprano el viernes, el grupo publicó un anuncio en su página web: "¡Guns N' Roses en concierto!" en el Troubadour.
Muchos creyeron al principio que se trataba de una broma del “April Fools’ Day”, el día de las bromas, pero la banda pronto confirmó que los boletos estarían disponibles -sólo una por persona- a un precio “retro” de 10 dólares.
La gente se aglomeró rápidamente, con varios fans luciendo camisetas de la banda, en un intento por conseguir una de las preciadas entradas en el puesto de venta montado en el edificio del extinto Tower Records, cerca del Troubadour, y que ahora alberga una tienda del fabricante de guitarras Gibson. Decenas de fans que no pudieron adquirir entradas se quedaron hasta tarde en la noche afuera de la sala con la esperanza de escuchar algo desde allí.
El Troubadour, con capacidad para 500 personas, es una importante sala de conciertos en la historia del rock y el pop: el británico Elton John hizo allí su debut y los estadounidenses Eagles se reunieron por primera vez en el bar.
Hollywood se convirtió en los años ’80 en el epicentro del heavy metal, y los Guns N' Roses obtuvieron un contrato con Geffen Records tras presentarse en el Troubadour.
La banda tuvo su auge en 1987 con el álbum “Appetite for Destruction”, el disco debut más vendido de la historia de Estados Unidos.
La voz chillona y elevada de Axl Rose y el virtuosismo del guitarrista Slash le dieron al grupo éxito global. Pero la banda, sacudida por excesos y una fuerte disputa personal entre Slash y Rose, no tocaba junta desde un recital en Buenos Aires, en 1993. Desde entonces, Rose se presentó junto a otros músicos con el nombre de Guns N' Roses.
La banda recibió durante mucho tiempo ofertas muy tentadoras para que Rose y Slash volvieran a reunirse. El grupo anunció asimismo el viernes detalles de su gira por América del Norte, cuyas presentaciones serán en estadios.
La gira, denominada “Not in This Lifetime Tour”, comenzará el 23 de junio en Ford Field en Detroit, en la cancha de los Detroit Liions de la NFL, y culminará el 22 de agosto en San Diego. Guns N’ Roses anunció solo tres conciertos fuera de Estados Unidos: el 19 y 20 de abril en Ciudad de México, y el 16 de julio en Toronto.

Despedida en Buenos Aires
El 17 de julio de 1993, en el estadio Monumental de River Plate, en Buenos Aires, Axl Rose y Slash hicieron vibrar al público por última vez. Las rencores alimentados por años y las peleas entre ellos marcaron el ritmo de la banda durante sus últimos años, y cuando la situación se hizo insostenible, Slash decidió abandonar Guns N' Roses en 1996.
Los rumores de una posible reunión entre los dos integrantes más famosos de la banda comenzaron en agosto del año pasado cuando Slash confirmó que él y el cantante dejaron atrás sus diferencias. “Es genial poder dispersar todas esas cosas negativas que estuvieron pasando por demasiado tiempo”, dijo al diario sueco Aftonbladet.
La vuelta a los escenarios del conjunto, uno de los máximos exponentes del rock a fines de los años 1980 y principios de los 1990, no pasa desapercibida para el público y conduce inevitablemente a cuestionarse si la vuelta responde a una reconciliación verdadera entre sus miembros o a cuestiones puramente económicas.
Sin embargo, más allá de estas cuestiones, la primera pregunta que despierta esta reunión es: ¿pueden dos personalidades como la de Axl Rose y Slash volver a congeniar luego de 23 años de distanciamiento? Esta es una de las cuestiones que se espera que la presentación en Coachella conteste.
O tal vez no lo haga, ya que es de público conocimiento que varias bandas se han presentado a tocar aún cuando las diferencias entre los miembros son tan grandes como para no dirigirse la palabra fuera de los escenarios, como sucedió notoriamente entre los hermanos Gallagher de Oasis.
Fuentes: AFP y El Observador de Uruguay.