Guillermo David: “El mejor momento de los vegetales baby fue con el dólar a 10 pesos”

El productor de hortalizas aseguró que son más sanos, puros y tienen gusto más concentrado. Son muy requeridos por emprendimientos gourmet.

En el puesto 200 del Mercado Cooperativo de Guaymallén, entre el ir y venir de los carros con los productos frescos y los gritos de los vendedores, se venden vegetales baby. El dueño del local y productor en la empresa familiar Finca El Sauce, Guillermo David, asegura que es un mal momento para el negocio -sobre todo en lo que tiene que ver con la compra de semillas-, aunque se mantiene a la expectativa de lo que vendrá.

Vale decir que existe una variedad amplia de este tipo de vegetales, que llegan a tener un costo de producción 50% mayor que uno tradicional. Así, se encuentran espinacas, col, pimientos, lechugas, tomates, zanahorias, cebollas, entre otras.

-¿Qué características tienen los vegetales baby?

-La gente prefiere este tipo de cultivos porque son más sanos, más puros y tienen más calidad. Los gustos están mucho más concentrados. Es sobre todo un producto gourmet aunque cualquiera puede comprarlos. Nosotros apuntamos a vendérselo al verdulero tradicional, pero también es para un público que conoce de este tipo de mercadería. Desde que empezamos, que fue progresivo, apuntamos a un público no tradicional.

También hay que decir que este tipo de vegetales tienen menos posibilidades de contraer enfermedades. Lo que tienen es que se diferencian mucho en precio con los vegetales tradicionales porque la semilla rinde una sola vez. Es decir, consumen de 10 a 20 veces más semillas que el resto de los productos tradicionales.

-¿Por ejemplo?

-Una semilla de baby sirve una sola vez, y se tiene que reponer con otra semilla. Por eso digo que el negocio está cada vez peor, porque hay que traer las semillas de afuera, y con las subas del dólar se hace cada vez más difícil. Te doy un ejemplo. Una semilla de lechuga tradicional te da un producto de medio kilo. En cambio para llenar una bandejita necesito muchas semillas. También hemos hecho un baby micromix, que tiene varios “verdes” que es muy lindo, pero se gasta mucho y no sé si lo podremos seguir haciendo. Si el costo se dispara, no se puede trabajar.

El mejor momento de este producto fue cuando había un dólar de hasta 10 pesos. Porque el costo no influía en el valor. Ahora se fue de las manos. Nosotros tratamos de aguantar para no perder el ritmo de trabajo. Hoy en Mendoza no hay muchos productores de este tipo de vegetales. Nosotros lo hicimos para hacer algo distinto, en primer lugar, y después para poder corrernos de la competencia.

-¿Las semillas se producen en Argentina?

-Trabajamos con muchos recursos provenientes de Holanda. La empresa se llama Rijk Zwaan que produce semillas y que elige algunos productores por país. A nosotros nos eligieron para la zona oeste argentina por nuestra forma de trabajo. Esto nos permite recibir capacitaciones en los aspectos tecnológicos, incorporando nuevas ideas provenientes de Europa o Asia, que están más tecnificados en esta temática. Y también trabajamos con aromáticos, como el tomillo, cultivados siempre con el método hidropónico con sustrato.

-¿Qué precios tienen los vegetales?

-El atado de espinaca, que tiene un peso de 250 gramos, cuesta 20 pesos. Una bandejita de zanahorias puede costar 20 pesos el cuarto de kilo. Los repollitos de Bruselas cuestan 25 pesos la bandeja de 350 gramos. Los ciboulette, los 40 gramos, están en 5 pesos y los diez pimientos baby en 25 pesos. Además vendemos a 20 pesos el atado de kale, que es una verdura que se ha vuelto muy famosa en los últimos tiempos por sus propiedades curativas. En general puedo decir que en todos los productos hay una diferencia de 50% respecto de los tradicionales.

También tienen de ventaja que es un producto que, más allá del precio, dura más post cosecha. Esto ocurre por el trabajo de embalado que se hace.

Por eso es que duran más que los productos que se comercializan a granel.

-¿Cuál es la diferencia, en cuanto al gasto de recursos, respecto del método tradicional?

-Aprovechando la tecnología, los nuevos productos y las nuevas semillas que vienen con más variedades, fuimos entrando en ritmo. Este es un método que ayuda con el tema de la escasez de agua. Porque todo se produce con menos de 10% de agua que el que necesitaría en una chacra. La verdad que es mínimo el uso de agua que se hace. Por el contrario, el gasto eléctrico es grande y en ese sentido estamos bastante mal porque ahorramos agua pero estamos pagando por el riego por goteo muchísimo, porque las bombas consumen mucha energía. En dos años pasamos de una boleta de 6 mil pesos bimestral a 58.500 pesos.

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