Nigeria dijo ayer estar dispuesta a dialogar con el grupo terrorista Boko Haram a fin de lograr la liberación de 223 estudiantes secuestradas por esta facción islamista radical, al mismo tiempo que pidió la prolongación del estado de excepción en el noreste del país.
"Nigeria ha estado siempre abierta al diálogo con los insurgentes", declaró el ministro nigeriano de Asuntos Especiales, Taminu Turaki, quien dirigió el año pasado un comité encargado de analizar un programa de amnistía con Boko Haram.
"Estamos dispuestos a discutir sobre todos los problemas, y las estudiantes secuestradas en Chibok forman parte de ellos", añadió.
Esta disposición al diálogo, después de un rechazo el lunes, coincide con la visita del comandante de las fuerzas armadas estadounidenses para África (Africom, por sus siglas en inglés) a la capital federal nigeriana para ayudar a encontrar a las jóvenes rehenes.
El general David Rodriguez está en Nigeria para "discutir sobre la ayuda estadounidense en las operaciones de búsqueda, así como para la cooperación en general" entre las fuerzas estadounidenses y nigerianas, explicó un responsable de defensa de Estados Unidos.
Por otra parte, el gobernador del estado de Chibok, Kashim Shettima, afirmó ayer que las muchachas que aparecieron en el último video del grupo islamista forman parte de las 200 estudiantes de secundaria secuestradas a mediados de abril.
"Todas las jóvenes del video fueron identificadas y son las estudiantes del colegio público de Chibok", declaró ayer Kashim Shettima, después de que los habitantes de la ciudad vieran el video de los islamistas.
El grupo islamista nigeriano Boko Haram secuestró a mediados de abril a 276 adolescentes en Chibok, en el estado de Borno, donde vive una importante comunidad cristiana. Según las últimas informaciones, 223 de ellas continúan en las manos de la red extremista.
El presidente nigeriano, Goodluck Jonathan, pidió ayer al parlamento que vote una prolongación de seis meses del estado de excepción instaurado en mayo pasado en tres estados del noreste del país, blanco de los insurgentes islamistas.
Sin embargo, esta medida tiene una eficacia limitada ya que no ha impedido que la insurrección multiplique sus ataques.
En una carta, el jefe del Estado nigeriano pidió "la prolongación del estado de excepción en los estados de Adamawa, Borno y Yobe por otro periodo de seis meses desde la fecha de expiración del mandato actual", el 14 de mayo.
El gobierno del estado de Yobe se declaró en contra de la demanda. Esta medida no es la "respuesta adecuada a los desafíos de seguridad actuales en estos tres estados, tomando en cuenta el aparente fracaso en los últimos doce meses" de la política del gobierno, indicó Abdullahi Bego, portavoz del gobernador del estado, Ibrahim Gaidam, en un comunicado.