18 de enero de 2013 - 23:42

El Gobierno español ahora se enfrenta a acusaciones de corrupción

El Partido Popular está sospechado de haber recibido sobres con dinero durante 20 años. Manifestaciones pidiendo justicia.

Cientos de personas se manifestaron ayer en Madrid contra la corrupción, cuando la derecha en el poder en España se defiende de un nuevo escándalo de corrupción revelado por la prensa, que amenaza con agravar la crisis de credibilidad de una clase política ya muy minada por la crisis económica.

Con gritos de "este presidente es un delincuente" o "Dimisión" y mostrando pancartas con lemas como "robar es delito sólo para los pobres", los manifestantes se concentraron frente a la sede nacional del gobernante Partido Popular (PP) del jefe del gobierno, Mariano Rajoy. El edificio estaba protegido por furgones de policía y barreras, que mantenían a distancia a los manifestantes, reunidos vía las redes sociales por movimientos cercanos a los indignados.

"Es una vergüenza todo esto que ha salido. A los 'mileuristas' se les corta su sueldo y ellos siguen con sus privilegios. Es muy indignante", dice Paqui Benito, una funcionaria de 48 años de la administración de Justicia que, como el resto de sus colegas, ha visto su sueldo rebajado por las medidas de austeridad.

Pocas horas antes, la número dos del PP, María Dolores de Cospedal, negó "categóricamente" que responsables de su formación hubieran podido cobrar bajo su dirección cantidades no declaradas, procedentes especialmente de empresas privadas, tal y como afirmó el diario de centro derecha El Mundo.

"No me consta de ninguna manera que eso se haya producido en mi etapa como secretaria general" ni "con anterioridad" a su llegada al puesto en 2008, designada por Rajoy, dijo.

La vicepresidenta del gobierno, Soraya Saénz de Santamaría, aseguró que sus miembros están "sorprendidos e indignados" si se verifican esos pagos, añadiendo que "lo que reclamamos es que se investigue y que se siga hasta el final".

Citando "cinco fuentes solventes de las sucesivas direcciones del partido", El Mundo afirma que el ex tesorero del PP, Luis Bárcenas, distribuyó durante veinte años sobres que contenían entre 5.000 y 15.000 euros a dirigentes del partido como sobresueldos.

"Rajoy, que, según fuentes del PP, no cobró nunca esos complementos, instruyó a Cospedal para acabar con esta práctica en 2009", añadió El Mundo, que califica este asunto de "bomba atómica" para el partido.

El dinero procedía de "constructoras, empresas de seguridad y donaciones", añadió.

Los beneficiarios eran "secretarios ejecutivos, cargos públicos y otros miembros del aparato del partido", según la misma fuente.

La publicación de esta información llega tras el anuncio el miércoles en la prensa, citando una investigación judicial, que el extesorero había tenido "con otras personas" hasta 2009 una cuenta en Suiza con 22 millones de euros.

"La contabilidad en el PP es clara, diáfana y está auditada por el Tribunal de Cuentas", añadió ayer la número dos del PP.

A pesar de sus explicaciones, la información ha causado numerosas reacciones en los medios y la indignación en las redes sociales.

"El señor Rajoy tiene que salir a dar explicaciones ya", dijo el líder de la oposición socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba.

"Es como si se hubiera dado una vuelta de tuerca en cuanto a esta especie de divorcio creciente entre ciudadanos y clase política en España" tras un año de revelaciones sucesivas, consideró Fernando Vallespín, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Autónoma de Madrid.

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