19 de diciembre de 2015 - 00:00

Gillespi: un trompetista suelto por el universo

Largó por un rato el micrófono de la radio, acomodó fechas, agarró su camioneta y se vino -con banda- de Buenos Aires a Mendoza. Esta noche, Gillespi despliega su viaje sonoro por las constelaciones del jazz y del rock. Después de grabar un disco con Dani

“Luca llevaba en un bolso un hueso podrido y una peluca, como cualquier músico llevaría una guitarra y cables. De modo que siempre jodía con la peluca, como estereotipo del rock. Se la ponía y decía: ‘Bueno, yo soy rockero...’, y lo mismo con el hueso: ‘Traje a mi abuela’, decía en el escenario.

Todos pensaban que iba a entrar la abuela y entonces él sacaba el hueso del bolso y decía ‘Aquí está’. Luca era una persona encantadora, en todos los sentidos. Era magnético”, cuenta Gillespi en su libro “Blow! De trompetas y trompetistas”.

En efecto, el músico que también publicó “El artesano del miedo” (sobre la trayecyoria artística de Narciso Ibáñez Menta) y que, después de participar en varios programas de Tv, ahora conduce el radial Burundanga, decíamos, ese rockero de gafas, pulmones jazzeros y buenas ideas, sacó este año su séptimo disco llamado “Desayuno en Ganímedes” en el que se juntó con  otro extraterrestre adorable: Melero.

“Ese disco me devuelve de alguna manera al rock”, dice ahora que está manejando su camioneta por las rutas mendocinas. Contento de estar acá, “porque, como estaba Buenos Aires este fin de año, te daban ganas de irte a la mierda”.

- A la luna de Júpiter, mínimo...

- (risas) Sí. O quedarnos flotando por ahí. 
Durante su adolescencia, en Monte Grande, Marcelo Rodríguez (el apodo 'Gillespi' se lo puso Petinatto muchos años después, cuando harían en TV 'Duro de acostar'), el joven músico solía devorar las publicaciónes sobre ovnis que heredaba de su hermano. No llegó a convertirse en ufólogo, pero sí a fascinarse con la revista "Cuarta Dimensión", de Fabio Serpa, o las investigaciones paranormales de Romaniuk.

Cuando se reunió con Melero, en 2009, ese background estalló. “Daniel es un entomólogo. Le encanta estudiar el comportamiento de las hormigas, por ejemplo. Le importa la ciencia y lo romántico del esoterismo”. Interlocutor ideal, pues, para que Gillespi recordara “Yo visité Ganímedes”, una de sus lecturas de puber, en la que el ufólogo peruano Yosip Ibrahim relata la historia de un estudioso del universo y de la espiritualidad que viajó al satélite de Júpiter, invitado por los seres que lo habitan.

La cosa fue así, en realidad: en 2009, Gillespi invitó a Melero a un programa de radio. Ahí nomás improvisaron una canción. Química creativa instantánea. El trompetista lo invitó a producir su disco pero el trabajo de Melero se convirtió, más bien, en una intervención artística. “Daniel tiene un método medio brutal- dice G en el mejor de los sentidos-, me quitó esa mariconería que tiene el jazz, eso de que todo tiene que estar perfecto. Si él opia algo desafinado, lo desafinaba más”.

- Como Luca.

- Claro. Esa gente que tiene gran personalidad, gran seguridad. Algo que yo había ido perdiendo porque, viste, por ahí la gente que te rodea te llena de peros.

- ¿Cómo suena "Desayuno en Ganímedes"? ¿Jazz espacial, rock ambiental?

- Como decía, me sacó un poco del camino del jazz fusión, me puso en otro registro. Son temas instrumentales menos dos, que canta Daniel. Yo diría que es una especie de continuación de “Colores Santos” (por lo que tiene de trabajo en dupla) pero deforme.

Aunque la presentación oficial del disco será en febrero en Buenos Aires, parte de su material escucharemos esta noche en la Nave Universitaria, junto a un recorrido por todos los discos anteriores.

- ¿Habrá nuevo libro?
- Justo ahora estoy preparando el gran libro de mi vida.

Lo dice bromeando, pero tiene algo de cierto. El año que viene, Gillespie será editado por Planeta . “Va a estar escrito en primera persona. Son un cúmulo de anécdotas sobre el rock, sobre las bandas con las que toqué: Sumo, Divisidos, etcétera. Pero también voy a incorporar una serie de entrevistas que hice con Fito, Charly, Spinetta, en sus casas, en su intimidad”.

- ¿El título?

- Como el pueblo de Córdoba:  “Salsipuedes”. Claro que se refiere al rock. De hecho, yo nunca me fui.

La ficha

Gillespi en Mendoza.
Día y hora:
Hoy, a las 21.30
Lugar: Nave Universitaria (Maza 250, Ciudad) 
Entrada: $150

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