30 de septiembre de 2017 - 00:00

Gillesp, el trompetista más amado

El músico, junto a su banda, cierra la Feria del Mandala en Guaymallén. Aquí sus impresiones sobre la música, su ecléctica carrera y el proyecto de su propio vino.

Gillespi tiene la personalidad justa para hacer de la música un excelente viaje. Su simpatía innata lo hace un tipo querible, de esos con los que podés compartir charlas interminables. Esa gracia, sumada a su entrenado oído, su estilo para tocar la trompeta y la confluencia entre el jazz, el soul y el rock en sus composiciones, lo convierten en uno de los músicos más versátiles y respetados de la música nacional.

Esa sana costumbre de romper los parámetros establecidos, lo llevó a tocar con los más grandes: Sumo, en sus comienzos; Charly García; Alberto Spinetta, Divididos, Gustavo Cerati, por nombrar algunos.

En el universo de sus siete discos editados, cuatro libros de su autoría y los 25 años de trabajo en la radio, se mueve Gillespi.

Y sentado en un bar porteño, observando el movimiento interminable de la ciudad, contesta el teléfono a Estilo. “Este año fui varias veces (a Mendoza) y es un desenchufe. Estuve en julio en un evento muy lindo, que combinaba música, vino y gastronomía. Y bueno, a mí me gustan las tres cosas” (ríe).

En uno de esos viajes a nuestra provincia, comenzó a gestar un proyecto fuera de lo musical: la elaboración de su propio vino. “Voy para juntarme con Marcelo Peleritti, por un vino que vamos a lanzar a fin de año. Se llama Don Gillespi. Lo hicimos hace dos años. En realidad armé una combinación con los vinos que él me mostró y el que hace el vino es él”.

-Si te faltaba algo en tu carrera era tener tu propio vino...

-Soy multifacético. Desde chico, gracias a mi primo que es un artista loco, mayor que yo: violinista, guitarrista, loco lindo y bohemio. Gracias a él pude adentrarme en la lectura, en la música, tenía una maquina de escribir y a veces escribía cuentos. Todo eso concluyó en lo que soy hoy. Que haga radio, escriba columnas de música, escriba libros y la música que me acompaña desde aquellos años.

-Trabajaste y seguís trabajando con los mejores artistas del rock y la música nacional. ¿La trompeta te allanó el camino para lograrlo?

-Sí. Es difícil ser guitarrista en un mundo de guitarristas. Cuando empecé en los ‘80, había algunos músicos que tocaban instrumentos de vientos y yo aparecí con la trompeta. Era un instrumento que ninguno de mi edad tocaba. Sí había trompetistas, grandes maestros de jazz, pero no del palo del rock. Eso me facilitó mucho vincularme con todas las bandas del momento. Hoy todo cambió: hay muchos pibes que tocan la trompeta y el instrumento se hizo más accesible.

-Hace poco presentaste "Sound Voyage" con Damián Laplace. ¿De qué se trata ese show?

-Ésa es una de mis tantas improntas. En este caso, Damián es músico pero mayormente hace música de teatro y cine. Trabajó mucho con su padre Víctor. Él tiene un concepto visual y teatralizado de las cosas. Entonces hicimos una versión de las canciones de Charly y Spinetta, en una especie de viaje sonoro con escenografía, proyecciones y bailarines. Lo hicimos en el teatro Maipo durante agosto. Ahora veremos de hacerlo por otros lados.

-¿Qué vas a presentar esta vez en Mendoza?

-Voy con mi banda, con la que toco hace 20 años. Estamos cerrando un segundo año muy intenso de presentaciones. Es un picoteo por los temas de todos mis discos y situaciones que aparezcan ahí. Hago una especie de stand up, con situaciones graciosas. Para mí, cada viaje a Mendoza es una experiencia muy linda. Primero, porque el público mendocino sabe apreciar lo que hago. No me sucede en todos lados.

El país tiene distintas improntas y Mendoza está más habituada al jazz. Mendoza y Rosario son mis dos lugares preferidos para tocar.

Además de la música, Gillespi tiene una extensa carrera en los medios, sobre todo en la radio.

Actualmente conduce todos los días el programa “Diario de un hombre rana”, por radio Bitbox.

Los sábados a la noche es el protagonista de Radio Nacional Rock con “El Renegado” y este año volvió al clásico ciclo de Alejandro Dolina,

“La venganza será terrible” por AM 750. “Es un lugar donde me siento muy cómodo porque es el espacio de la conversación”.

Un encuentro cultural de domingo por la tarde

Desde 2011, el proyecto cultural y creativo Feria del Mandala fue ganando espacio en la agenda mendocina y con 20 ediciones, en diferentes espacios de la provincia, hoy ofrecerá un encuentro multitudinario con artistas mendocinos e invitados, a partir de las 12, en el predio del Acceso Este en Guaymallén.

Música, diseño, artistas plásticos y emprendedores, conforman la ecléctica oferta de la feria, con cien puestos en todo el predio y un escenario central, donde actuará el cantautor mendocino David Blanc y la orquesta Strudell Klezmer Orquesta, con su show acústico de música folclórica klezmer y balcánica.

La grilla artística comenzará a las 18, cuando culminará el encuentro el concierto del músico y trompetista Gillespi.

La ficha

Feria del Mandala

Actúan Gillespi, David Blanc y Strudell Klezmer Orquesta. Día y hora: Mañana, a partir de las 12. A las 18, espectáculos artísticos. Lugar: Acceso Este.
Entrada: Gratis.

LAS MAS LEIDAS