Los ministros de finanzas del G20 concluyeron ayer una reunión en México durante la cual expresaron su preocupación sobre los problemas financieros de Europa y Estados Unidos que amenazan el crecimiento global, mientras España reiteró que no pedirá un rescate.
El debate sobre los riesgos que el llamado “precipicio fiscal” en Estados Unidos supone para la economía mundial, y la crisis en Europa, centrada en las dificultades de Grecia y España, dominaron la agenda de la reunión que se inició el domingo, informaron fuentes de las delegaciones.
“Hay varios riesgos sobre las perspectivas (económicas) globales. Uno es el precipicio fiscal, que creo será resuelto rápidamente” en Estados Unidos, y “otro es la situación en Japón, la desaceleración en China. Europa es uno en múltiples factores”, resumió un alto dirigente de un banco central europeo que pidió no ser identificado.
A la preocupación sobre la crisis Europea, que se presentaba como tema dominante en esta cita de ministros y gobernadores de bancos centrales de países desarrollados y emergentes, se sumó la inquietud por la situación fiscal norteamericana.
“Estados Unidos tiene que armar un programa de consolidación fiscal hacia adelante, pero hay la percepción que un ajuste de esta magnitud (ndlr: si no hay acuerdo en el Congreso) es mayor del monto que se requeriría para asegurar que Estados Unidos regrese a un esquema sostenible”, explicó el ministro mexicano de hacienda, José Antonio Meade.
La falta de acuerdo en el Congreso estadounidense para reducir el colosal déficit público del país podría disparar lo que se conoce como un “precipicio fiscal” a inicios de 2013, un paquete de recortes de gastos y aumentos de impuestos que podría golpear el ya vacilante crecimiento económico mundial.
“Tenemos una especie de espada de Damócles” con el denominado “precipicio fiscal”, señaló el ministro de economía español Luis de Guindos en una conferencia de prensa este lunes.
“Ahí va a ser fundamental lo que pase mañana (por hoy) en Estados Unidos tanto desde el punto de vista de la elección del presidenete como desde el punto de vista de las implicaciones que tenga en las cámaras legislativas”, señaló de Guindos.
Sobre la situación de su país De Guindos insistió en que el tesoro español está “bien financiado” y de momento España no pedirá un rescate a sus socios europeos.