16 de octubre de 2015 - 00:00

Fustigan a líderes de la UE debido a su inacción ante la grave crisis

Jefes de estado o gobierno de la Unión Europea recibieron severas críticas en su reunión cumbre de ayer y la advertencia de que perderán credibilidad si no cumplen sus promesas de tomar medidas frente a la situación de emergencia creada por las olas de refugiados.

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, dijo que “los estados miembros tienen que hacer lo que prometieron hacer. Es una cuestión de credibilidad”.

La Comisión Europea dijo el miércoles que apenas tres de las 28 naciones prometieron en total 12 millones de euros (13,7 millones de dólares) para un fondo de ayuda a los países africanos para que aseguren mejor sus fronteras.

La intención es dotar al fondo de 1.800 millones de euros en dos años. La agencia fronteriza y la oficina de asilo de la UE han pedido un millar de funcionarios para ayudar a tomar huellas digitales a la gente y decidir si reúnen las condiciones para solicitar asilo. Al presente, una docena de países han ofrecido en total 130 funcionarios.

“Podemos y debemos mejorar esto”, dijo el presidente de la UE, Donald Tusk, y añadió que la ola de migrantes puede seguir creciendo. “Libia sigue siendo volátil. La situación en Siria se deteriora. Todo esto puede conducir a un nuevo éxodo masivo de refugiados”, dijo Tusk. “Nuestra obligación es estar preparados para todos los escenarios posibles”.

En tanto, lejos de los salones revestidos de mármol de la sede de la UE en Bruselas, la situación de los migrantes en su ruta hacia el norte seguía siendo calamitosa.

La guardia costera griega buscaba a ocho personas desaparecidas desde que un bote cargado de gente que iba hacia la isla de Lesbos, frente a Turquía, chocó con una patrulla y se hundió durante una operación de rescate. Los guardacostas rescataron a 31 personas, se informó. La guardia costera dijo haber rescatado a 830 personas en las islas orientales del Egeo entre el miércoles y ayer.

Muchos destacaron el papel importante de Turquía en la crisis.

La canciller alemana Angela Merkel, que este fin de semana visitará Turquía, pidió a la UE “solidaridad” y rechazó el cierre de las fronteras para paliar la mayor crisis migratoria en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

“Hace falta una Europa solidaria, cualquier otra opción está abocada al fracaso”, declaró.

La cumbre se focaliza sobre cómo involucrar a Turquía para frenar el flujo de refugiados hacia Europa. Vecino de Siria, el país recibió a unos 2,2 millones de refugiados sirios y se convirtió en “la puerta de entrada a Europa para cientes de miles de refugiados”, según el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

El brazo ejecutivo de la UE esbozó un plan para profundizar la cooperación con Ankara. El plan supone “concesiones” a Turquía que “sólo tienen sentido si reduce efectivamente el flujo de migrantes”, señaló el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.

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