A los 72 años, Lesley Wheeler encontró una particular manera de tener una vivienda propia en medio del aumento de los alquileres en Australia. Después de analizar distintas alternativas, compró un antiguo tráiler refrigerado de 13 metros y lo convirtió en una pequeña casa de un dormitorio. El proyecto le llevó ocho meses y terminó adaptándolo a sus necesidades.
La mujer había trabajado como docente universitaria y también ocupó cargos jerárquicos en el Gobierno australiano, pero al acercarse a la jubilación se encontró con pocos recursos disponibles. Con una herencia modesta decidió invertir sus ahorros en una vivienda pequeña y personalizada que pudiera instalar en un parque para mayores de 55 años.
Un tráiler refrigerado que se convirtió en una pequeña casa
Wheeler investigó diferentes opciones dentro del movimiento de las tiny houses y llegó a la conclusión de que reutilizar un tráiler aislado sería más económico que transformar un contenedor o construir una vivienda desde cero. Así fue como compró un remolque refrigerado de 13 metros que ya estaba fuera de servicio y comenzó a planificar su nueva casa.
Durante ocho meses trabajó en la transformación del espacio para convertirlo en una vivienda de un dormitorio. El interior quedó distribuido con una cocina, una mesa para comer, un living, un sector destinado a oficina y un baño, además de distintas soluciones para aprovechar cada metro disponible.
Cocina, baño y lavadero dentro de pocos metros
Uno de los objetivos de Lesley fue que el interior tuviera todo lo necesario para llevar una vida cotidiana sin depender de espacios externos. Por eso incorporó cocina, baño y lavadero, además de una zona de estar y un sector de trabajo que le permitieran mantener diferentes actividades dentro de la misma vivienda.
La mujer también agregó ventanas con doble vidrio, estantes para guardar sus libros y películas, un lavarropas y una secadora. Para darle una apariencia más hogareña, sumó objetos personales, recuerdos de sus viajes y regalos de sus hijos, que terminaron formando parte de la decoración.
Una galería rodeada de plantas y un jardín privado
La transformación no terminó en el interior del tráiler. Wheeler construyó una galería alrededor de la vivienda, donde colocó plantas en macetas, un sillón y hasta una cama para su gato, además de una escalera que conduce directamente a su propio jardín privado.
Después de un primer intento de instalarse en un terreno de un amigo que sufría inundaciones, consiguió alquilar un pequeño espacio dentro de un parque residencial para mayores de 55 años en West Gippsland, Victoria. Allí pudo colocar su casa y disfrutar de un entorno rodeado de pasturas y con vistas hacia las montañas.
Una vivienda propia para afrontar la jubilación
La decisión de construir esta pequeña casa estuvo relacionada con la preocupación de Wheeler por el costo de los alquileres y su situación económica al acercarse a la jubilación. Según contó a ABC, había utilizado sus ahorros previsionales anteriormente y contaba principalmente con una pensión, por lo que necesitaba encontrar una alternativa que pudiera sostener a largo plazo.
Con su nueva vivienda, la mujer consiguió tener un espacio propio y adaptado a su manera de vivir. Aunque tuvo que desprenderse de parte de sus pertenencias para reducir el tamaño de su vida cotidiana, conservó objetos vinculados con sus viajes, sus estudios y su familia, que ahora forman parte de su casa sobre ruedas.