Los sitios de internet sobrecargados y las líneas telefónicas ocupadas frustraron a los estadounidenses ayer por segundo día seguido mientras intentaban inscribirse a un seguro de gastos médicos bajo la histórica reforma a los servicios de salud.
Los sitios de internet sobrecargados y las líneas telefónicas ocupadas frustraron a los estadounidenses ayer por segundo día seguido mientras intentaban inscribirse a un seguro de gastos médicos bajo la histórica reforma a los servicios de salud.
"Creo que ya me cansé del Conector de Salud de Hawai"', comentó Richard Gamberg, de 61 años, un residente de Honolulu que expresó su frustración ayer en mensajes de Twitter a las autoridades y se quejó a los legisladores estatales al no poder conectarse.
Las demoras que continuaban ayer eran una señal promisoria para el presidente Obama y quienes apoyan la nueva política nacional de salud -uno de los logros más importantes del mandatario en política interior- al demostrar que parecía haber un excepcional caudal de interés en el nuevo sistema.
En California, donde viven un 15% de las personas sin seguro médico de todo EEUU, las autoridades desactivaron la sección de inscripciones del cibersitio Covered California para hacerle mejoras de emergencia. El sitio fue restablecido el miércoles a media mañana y para entonces 7.770 personas habían comenzado a llenar solicitudes.
El gobierno de Obama prevé que unos 7 millones de personas se inscriban en seguros privados de salud en el primer año en que esté vigente la ley, y que a la larga la mitad de los casi 50 millones de estadounidenses sin seguro estén cubiertos a través de planes subsidiados por el gobierno.