El papa Francisco llegó hoy a Egipto para iniciar un visita que describió como de "unidad y hermandad" con los representantes musulmanes, cristianos y católicos del país y que, según dijo, genera una "expectativa especial".
El papa Francisco llegó hoy a Egipto para iniciar un visita que describió como de "unidad y hermandad" con los representantes musulmanes, cristianos y católicos del país y que, según dijo, genera una "expectativa especial".
"Es un viaje de unidad, de hermandad. Agradezco por su trabajo que en estos dos días será bastante intenso", dijo a los periodistas a bordo de su avión el Papa, que fue invitado a Egipto por el presidente Abdel Fatah Al Sisi, los jefes de la iglesia ortodoxa y copta y por el gran imán de Al Azhar, una de las máximas autoridades musulmanas del mundo.
"Agradezco a los periodistas que me acompañan en este viaje y ayudan a la gente a entender el viaje, que genera expectativa especial porque está hecho tras la invitación del Presidente, del Patriarca de Alejandría, del Papa copto-ortodoxo Sidrak y del gran Imán de Al-Azhar", agregó el Pontífice.
Con el lema "Francisco Papa de paz en Egipto país de paz" y tras un viaje de poco más de tres horas a bordo de un Airbus 321 de Alitalia, Jorge Bergoglio aterrizó en el aeropuerto internacional de El Cairo a las 14, para una visita de 27 horas que incluirá cinco discursos.
En ellos, el Pontífice marcará, entre otros puntos, una fuerte condena a la violencia perpetrada en nombre de Dios, de especial relevancia tras el doble atentado que a inicios de abril dejó 46 muertos en dos iglesias cristianas de Egipto.
Al llegar, y tras una breve ceremonia de recepción en el aeropuerto de El Cairo de la que participó la máxima autoridad católica del país, el Patriarca de Alejandría Ibrahim Sidrak, Francisco se trasladó al palacio presidencial de la Heliópolis para ser recibido por el presidente Al Sisi.
Durante sus dos días en el país, Francisco en entrevistará con autoridades civiles, islámicas y cristianas, dándole múltiples dimensiones a un viaje en el que, según él mismo adelantó, espera llegar como "mensajero de paz".
El viaje al país que es además sede de la Liga Árabe sirve para devolver también la visita que Ahmed El-Tayeb, el gran Imán del centro de estudios del Islam sunnita mas importante del mundo, la Universidad Al-Azhar, hizo al Vaticano en 2016 y que supuso un punto de inflexión en los contactos bilaterales tras cinco años sin diálogo.
El conflicto se había iniciado en 2011, luego de que horas después de un atentado contra los coptos en Alejandría Jospeh Ratzinger pidiera una mayor protección a los cristianos, lo que El Cairo interpretó como una injerencia política que llevó al país a retirar su embajador ante la Santa Sede, y a la universidad de Al Azhar a interrumpir sus relaciones.
Hoy en día, de todos modos, la universidad fundada en el año 975, y centro principal para el 85% de los 1.300 millones de musulmanes, se encuentra envuelta en una fuerte polémica con el gobierno de Al-Sisi por una serie de disposiciones de la administración política sobre el divorcio que el centro sunnita considera una "intromisión" en la doctrina islámica.