Hace algo más de un año atrás, en agosto de 2013, Juampi Di Césare lanzó su segunda placa "Humo", un repertorio en transición manufacturado entre el desafío de iniciar una carrera en solitario en Buenos Aires y una voluntad por resignificar el modelo de cantautor estándar.
Con cierta melancolía e inquietud por profesionalizar un lenguaje propio, Juampi se propuso mimetizarse en ese hábitat que muchos definen ligeramente como "cancionistas independientes".
En estas búsquedas "Humo" funcionó como una plataforma de aterrizaje desde el Lejano Oeste a los paisajes urbanos rioplanteses y terminó por clausurar su período de adaptación demográfica.
Ahora, en su tercer álbum, "Monotoro", Juampi no sólo le ha dado continuidad y firmeza a su proyecto de autor anárquico y desprejuiciado, sino que desde lo acústico al detalle orquestal ha complejizado sus canciones con lúcidos sustratos, sin abarrotarlo, convirtiendo el fluir de los tracks en una corriente continúa de hemorragias anímicas, mestizajes de ritmos y letras que describen instantes, sensaciones y paisajes de la exterioridad y lo alterna con sus más profundas interioridades - incertidumbres, desvaríos, arrepentimientos, inseguridades y otros naufragios - , pasando de lo furioso a lo letárgico, del estallido a la quietud y sin que este vaivén resienta el resultado final.
Esta simbiosis temática, afectiva y melódica que fluye del primero al último track refleja la química instrumental entre los músicos que participaron en el álbum, una banda formada por el mismo Juampi en guitarras, voz, sintetizador y programaciones; Pablo Di Nardo en teclados ; Diego Rodríguez en contrabajo y bajo y Tomás Finkelstein en batería.
De una placa a otra, - "Silencio y volumen" de 2011 y "Humo" de 2013 - los signos de una primera audición de "Monotoro" indican que en lugar de aterrizar, la sensación de este nuevo material es la de despegar con propulsores de última generación.
Este es definitivamente un nuevo viaje, con un plan de vuelo más elaborado, con más estructura logística, con materiales de construcción más resistentes a los estratos y programado para navegar más allá de los satélites.
El álbum - disponible en bandcamp.com - fue grabado en los estudios Las Gracias y Crazy Diamond, teniendo como técnico a Leandro Lacerna y el arte de tapa de Damián Verzini.
Fue financiado por 70 productores a través del sistema "crowdfunding" (colaboración colectiva a través de una donación virtual que permite convertir a cada donante en productor del álbum). / Pablo Pereyra