En el 2010... participaron de un taller musical a pocos metros del canal Cacique Guaymallén. Gracias a esto, quienes hoy integran "La caciqueña" pudiera juntarse y animarse a esta aventura sobre los tablados...
En el 2010... participaron de un taller musical a pocos metros del canal Cacique Guaymallén. Gracias a esto, quienes hoy integran "La caciqueña" pudiera juntarse y animarse a esta aventura sobre los tablados...
Al estilo uruguayo... La crítica social y el humor recorren la médula de sus espectáculos, tanto de "Lo que el Cacique nos dejó" (2013) como de "Sonría... lo estamos pintando", que estrenaron el año pasado.
Bombos, redoblantes y platillos... acompañan las voces, a través de los diferentes cuplés y un clásico salpicón de actualidad, donde se proponen denunciar la realidad con melodías pegadizas y letras mordaces.
Sonría... porque la desopilante caravana de presentación de su último espectáculo pasará esta noche por el teatro Quintanilla (subsuelo de la plaza Independencia), a las 21.30, con una entrada general de $80 y de $60 para estudiantes y jubilados.
Con el lápiz afilado. El director Carlos Morales arma desde lo musical las tópicos que la murga elige tratar en cada espectáculo.
El maletín mágico. El maquillaje es un factor importantísimo en las distintas caracterizaciones.
Una prueba de sonido. Para enganchar al auditorio, comienzan el show parodiándose a sí mismos: "¡Esto es solo una prueba de sonido!", aclaran mientras cantan.
Un recuerdo... para el Club Pedro Molina, donde ensayaban hasta que decidieron echarlos. Es por eso que le dedican especialmente uno de sus cuplés...
Zombies. El show plantea que todos tenemos uno adentro, hasta que se nos escapa... "¡Como cuando vamos a votar!", comenta alguien.
Vestuario. Para confeccionar el vestuario, el Centro Cultural Lagunita los ayudó a reciclar viejos trajes: usaron cuero, tela media sombra y hasta la psicodelia de los discos que no usaban...
Un compañero más. El mate no puede faltar en los ensayos. "Es un integrante más de la murga", dicen.