Oficio: Su primera guitarra, una eléctrica, la construyó a los 16 años. Su primer pedido fue de su tía Lorenza y ahora hace 18 años que vive como luthier con encargos del exterior y al mismo tiempo tiene su colección.
Oficio: Su primera guitarra, una eléctrica, la construyó a los 16 años. Su primer pedido fue de su tía Lorenza y ahora hace 18 años que vive como luthier con encargos del exterior y al mismo tiempo tiene su colección.
Música en estudio: este año, además de tocar con su dúo, está preparando grabar un álbum de obras de música clásica, con todas composiciones propias, para guitarra, laúd renacentista, piano y canto.
El dúo: Con el violero y vocalista Gustavo Ojeda, integran Nemo Me Impune Lacessit, que reinterpreta hits de The Cure, Bowie, Chris Isaak, U2, con balalaika, mandolina, acordeón, baglamas y bandurria peruana.
En vivo: con Nemo Me Impune Lacessit tocan el 25 de marzo en La Alhambra (Julio Roca 326) y el viernes y sábado, 1 y 2 de abril, show con música flamenco- árabe en el restaurante Al Yabal, con invitados de Chile.

Maderas. La mejor para la fabricación de instrumentos es la alemana. "Ellos la venden hace 400 años, tienen un mercado de altísima calidad, ya que te pueden ofrecer troncos de un siglo. Acá, el yacarandá y el abeto no cubren todas las expectativas por la acidez del suelo y la lejanía del océano".

Herramientas. La creación de una guitarra de estudio lleva una semana, en cambio la de concierto se perfecciona en dos meses. Otras exóticas, 5 años.

De culto. En el mercado internacional se consiguen instrumentos antiguos que valen 1 millón de dólares. Hay moldes sin trabajar a 5 mil euros.
Ser luthier. Aprender a manejar las herramientas lleva tiempo. Es un trabajo solitario y tiene tres jerarquías mestizas: aprendiz, oficial y maestro.
La marca. Cada luthier tiene un símbolo personal que es visible. Los luthiers se manejan como una especie de logia con una estructura de valores.
