El ex jefe de gobierno español Felipe González abandonó Caracas ayer al no haber recibido autorización por parte de las autoridades venezolanas para visitar en la cárcel al dirigente opositor preso Leopoldo López, cuya juicio sigue hoy.
El ex jefe de gobierno español Felipe González abandonó Caracas ayer al no haber recibido autorización por parte de las autoridades venezolanas para visitar en la cárcel al dirigente opositor preso Leopoldo López, cuya juicio sigue hoy.
Felipe González decidió “salir de Caracas al no haber recibido autorización para visitar a López y tras haberse aplazado hoy (por ayer) la audiencia judicial de Antonio Ledezma”, alcalde de Caracas, declaró por teléfono el vocero de González, quien precisó que Felipe viajaría hacia Bogotá.
El ex jefe del gobierno español (1982-1996), abogado de formación, llegó el domingo a Venezuela con la intención de colaborar como “asesor técnico exterior” en la defensa de los opositores Antonio Ledezma y Leopoldo López, detenidos tras ser acusados de incitar a la violencia y conspirar contra el gobierno de Nicolás Maduro.
El chavismo, muy sensible a cualquier vínculo de gobiernos o políticos extranjeros con la oposición, consideró esta visita como una injerencia y montó una campaña mediática para repudiarla.
López está preso en una cárcel a las afueras de Caracas desde hace 15 meses, acusado de incitar a la violencia en las masivas protestas de principios de 2014 contra el gobierno de Maduro, que dejaron 43 muertos. López, cuyo juicio se reanudó hace 9 días y seguirá hoy, se declaró en huelga de hambre hace dos semanas junto a otro opositor preso, el ex alcalde de San Cristóbal, Daniel Ceballos.
Ledezma, alcalde de Caracas, fue detenido el 19 de febrero y enviado a “prisión provisional” por presuntos delitos de conspiración, pero actualmente se encuentra en arresto domiciliario después de haber sido operado de una hernia a finales de abril.
Durante su corta visita, González pudo entrevistarse en su casa con Ledezma y se reunió con familiares y abogados de los dos dirigentes presos y miembros de la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD).