"Veo a Luis en Antonio, son muy parecidos y es como verlo a él en miniatura", comenzó la mujer.
"Soy muy creyente y dejé la vida en manos de Dios. Él fue quien lo salvó. Siento que este bebé tenía que venir al mundo, la luchó desde el principio, desde el momento que en que supe que estaba embarazada y se decidió continuar con el embarazo. Creo que él tiene una misión en la vida y llegó para darnos felicidad y alegría", dijo la cordobesa y agregó: "He logrado que ni siquiera se resfríe, algo que es importantísimo porque hubiera derivado en una internación por ser tan chiquito. Lo tengo en una cajita de cristal porque es un tesoro para mí. Estoy feliz porque disfruto el día a día. A la noche me despierto y me quedo mirándolo. No lo puedo creer este regalo de Dios. Siempre quise tener un varón y nunca imaginé que llegaría en esta etapa de mi vida, viviendo con mis dos hijas".
Luego comentó: "Luis me aconsejó interrumpir el embarazo debido a que yo tenía la vida armada, con dos hijas y porque podía complicar mi salud, pero desde el momento en que yo decidí tenerlo él me acompañó. Fue un caballero (...). No me arrepiento de nada de lo que viví con él y que dio como resultado un hijo maravillosos. No puedo sentir nada feo hacia él".
Y finalmente dijo: "Desde un principio supe que iba a ser un papá presente, y lo es. Él me demostró ser una buena persona, y yo suponía que iba a ser un buen padre. De hecho, desde un principio nunca se borró. Me llama permanentemente y también se comunica con el médico para interiorizarse respeto de la salud del niño. Está pendiente de sus necesidades, cumple su rol como padre desde el lugar que puede. Se preocupa sinceramente por su hijo, no lo hace por cumplir".