7 de diciembre de 2016 - 00:00

Europa se abre a Cuba tras 20 años

Desde 1996, la Unión Europea consideraba al gobierno de Castro como una dictadura, y restringía el comercio y las relaciones diplomáticas. Ahora, firmarán un acuerdo para “apoyar la modernización económica y social de Cuba”.

La Unión Europea (UE) anuló ayer la “posición común”, la política que oficialmente marcaba las relaciones europeas con Cuba y que exigía al régimen castrista avances democráticos.

Esa política de mano dura, que Europa no aplica a otras dictaduras y que convierte a Cuba en el único país del continente americano sin acuerdo alguno con la UE, fue impulsada en 1996 por el entonces presidente español, José María Aznar.

La muerte de Fidel Castro sirve como momento de referencia que marca el paso hacia la mejora de las relaciones entre Bruselas y La Habana, aunque las negociaciones arrancaron hace más de dos años y ningún gobierno europeo dio la batalla por mantener la “posición común”.

La UE remplaza esa política de mano dura por un Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación, que se firmará el próximo lunes en Bruselas.

La canciller europea, Federica Mogherini, dijo en un comunicado que la UE y Cuba se encuentran “en un verdadero punto de inflexión.

Juntos avanzamos hacia una asociación más estrecha y constructiva, que refleja los fuertes lazos históricos -básicamente españoles-, económicos y culturales que unen a Europa y a Cuba”.

Para Mogherini, el acuerdo “muestra que la UE tiene disposición a apoyar el proceso de modernización económica y social de Cuba”.

El acuerdo, que será la base jurídica de las relaciones entre la UE y Cuba, conlleva una mejora del diálogo político y la cooperación bilateral. Europa confía en que el acuerdo “apoye el proceso de transición de la economía y la sociedad cubanas, fomente el desarrollo sostenible, la democracia y los derechos humanos”.

En el nuevo acuerdo hay apartados sobre comercio y cooperación comercial. Europa se posiciona así ante los vaivenes de la Administración estadounidense, que pasa de la apertura y mano tendida del presidente Barack Obama a la vuelta de los halcones al Departamento de Estado.

Europa rompió relaciones con el régimen cubano en 1996 tras la llegada al poder en Madrid del primer gobierno conservador desde la instauración de la democracia.

Europa aseguró entonces que no habría mejora de las relaciones con Cuba hasta que la isla diera pasos claros hacia la democratización. La Habana consideró que esa postura era una injerencia que impedía normalizar las relaciones.

En 2003 llegaron las sanciones diplomáticas con la llamada Primavera Negra y la encarcelación de disidentes.

El Parlamento Europeo, en los años siguientes, entregó su Premio Sajarov a la libertad de conciencia a disidentes como Oswaldo Payá, Guillermo Fariñas o la organización de las Damas de Blanco. Se limitaron al mínimo las visitas a la isla.

El cambio en Madrid con la llegada en 2004 del gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero empezó a provocar el giro.

En 2008 se reanudó el diálogo y volvió la cooperación europea a Cuba. Se levantaron las sanciones y se empezó un tímido diálogo en 2010.

En 2012 la entonces canciller europea Catherine Ashton empezó a tantear cómo podía mejorar la relación con Cuba sin molestar a las capitales europeas que querían mantener la mano dura, principalmente los países de Europa del este que pasaron por dictaduras comunistas y en parte los nórdicos y Alemania.

Los checos fueron durante años el gran escollo. Un gobierno tras otro recordaban que, en 1968, Fidel Castro aplaudió cuando los tanques soviéticos aplastaron la Primavera de Praga que acabó con el segundo intento de rebelión democrática en Europa del Este tras Budapest en 1956.

Castro dijo entonces que los rebeldes eran contrarrevolucionarios que llevaban a Checoslovaquia hacia el capitalismo y a los brazos de los imperialistas. A sus líderes los llamó “fascistas reaccionarios”.

El acuerdo que se firmará el próximo lunes se dejó cerrado en marzo pasado tras la visita de Mogherini a La Habana. Europa aceleraba a principios de año para no perder pie en Cuba ante la velocidad que tomaba la mejora de la relación cubana con Washington.

Según los datos de la Oficina Europea de Estadísticas, la UE es el segundo socio comercial de Cuba tras Venezuela con más de 2.500 millones de euros de intercambios.

Denuncian detenciones de grafiteros y mujeres

Más de 20 opositores cubanos fueron detenidos, hostigados o amenazados en Cuba después de la muerte de Fidel Castro, entre ellos el grafitero “El Sexto”, que continúa arrestado, denunció ayer un grupo cubano de derechos humanos.

Según un informe de la ilegal, pero tolerada Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (Ccdhrn), algunos opositores fueron “golpeados severamente” por sus actividades, luego de la muerte de Castro hace 11 días.

El informe señala que además de Danilo Maldonado, “El Sexto”, hasta el cierre del recuento permanecían arrestados dos grafiteros de la provincia de Villa Clara, en el centro de la isla, y dos mujeres opositoras en Holguín, en la zona oriental.

Otros de los disidentes estuvieron detenidos varias horas y después fueron liberados. En el caso de Maldonado, conocido artista callejero, “fue detenido y maltratado físicamente horas después de la mencionada muerte por referirse a ella de forma contestataria", dice el recuento.

DPA

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