Bruselas. Los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea (UE) y de la Celac analizan desde ayer en Bruselas el futuro de la relaciones birregionales, la víspera de una cumbre de jefes de Estado de estas dos regiones de 61 países que concentran juntas 1.100 millones de habitantes.
Este encuentro de las dos regiones, que juntas suman un tercio de los miembros de Naciones Unidas, la UE espera “acercar posiciones” y una “cooperación más estrecha” sobre temas de la agenda global, en particular el cambio climático de cara a la conferencia de París de fin de año.
La UE busca también reforzar el diálogo político y los vínculos comerciales con esta región de 33 países de los cuales 26 firmaron acuerdos de asociación con importantes capítulos comerciales.
La situación política en Venezuela dividió anoche a los ministros de Relaciones Exteriores, la víspera de la cumbre birregional.
“Hemos conversado, hubo una evidente preocupación” de la UE como de las delegaciones de la Comunidad de Estados de Latinoamérica y del Caribe, dijo el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, cuyo país preside la Celac, en conferencia de prensa junto con la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini.
“Pero también hubo un espacio de solidaridad para que Venezuela salga adelante de algunos momentos de crisis que ha vivido (...) así como para que no haya decisiones unilaterales de países que puedan afectar extraterritorialmente” a Venezuela, agregó.
La Celac propuso un párrafo en la declaración final, que será llevada a la cumbre, de condena y rechazo a las declaraciones de Estados Unidos, que calificó a Venezuela como una “amenaza” a su seguridad.
“Son temas que hemos venido discutiendo entre las dos regiones y que seguramente se verán reflejados en el documento final”, señaló Patiño.
El Parlamento Europeo aprobó numerosas resoluciones de condena al gobierno de Nicolás Maduro, todas impulsadas por los eurodiputados españoles del Partido Popular, en el poder en España. Entre los Estados miembros, España mantiene ríspidas relaciones con el gobierno venezolano.
“Quizás no podemos usar las mismas palabras, pero hay un espíritu común para tratar estos temas”, agregó Patiño citando el caso de Venezuela, pero también del embargo “injusto” a Cuba o de la elaboración de un marco jurídico para regular los procesos de reestructuración de deuda soberana, que la Celac propone que se incluyan en la declaración final.
“Tenemos diferencias, no sólo entre nosotros sino también entre nuestras regiones, esto es la fuerza de las democracias y la diferencia dentro de la unidad”, señaló por su parte la jefa de la diplomacia europea.
Hasta anoche, las dos partes seguían negociando los términos de la declaración. La reunión de ministros fue también la ocasión de evocar los otros temas del texto final. La lucha contra el cambio climático, de cara a la conferencia de París de fin de año.
Patiño, dando cuenta de los debates, abogó por “poner una voz fuerte de las regiones para un acuerdo ambicioso y jurídicamente vinculante” sobre el clima en París.
“El trabajo para alcanzar un acuerdo vinculante en París es crucial. No podemos permitirnos que fracase” la conferencia, dijo Mogherini.
Además del cambio climático, los ministros debatieron, según Mogherini, sobre el desarrollo sustentable, la trata de personas, la no proliferación nuclear y la lucha contra el narcotráfico. Temas evocados en las dos declaraciones finales de la cumbre.
“El mundo ha cambiado. América Latina y el Caribe cambiaron así como la Unión Europea. Pero nuestra asociación es más relevante y fuerte hoy que en el pasado”, indicó Mogherini.