Durante años, las bufandas lisas fueron una pieza fija del guardarropa invernal. Cómodas, fáciles de combinar y discretas, se convirtieron en un básico al que casi nadie discutía. Sin embargo, las nuevas colecciones de moda y las búsquedas de estilo para el invierno 2026 muestran un cambio claro: el accesorio tejido que empieza a dominar la temporada es el cuello o bufanda tipo snood, una pieza circular, envolvente y con mucho más volumen visual que la bufanda tradicional.
La diferencia no es menor. Mientras la bufanda clásica cae en vertical y muchas veces funciona apenas como complemento, el snood ocupa un lugar central dentro del look. Aporta abrigo, textura y un efecto más sofisticado sin necesidad de sumar demasiadas prendas.
Por eso, estilistas y marcas ya lo ubican entre las grandes apuestas del invierno.
Qué es exactamente el snood
Se trata de una bufanda cerrada, generalmente tejida en lana gruesa o punto mullido, que se coloca alrededor del cuello como un anillo.
Algunos modelos permiten dar una o dos vueltas, mientras que otros son más amplios y también pueden cubrir parte de la cabeza a modo de capucha.
Esa versatilidad explica buena parte de su regreso.
Por qué reemplaza a la bufanda lisa
Los especialistas en moda destacan tres razones.
La primera es visual: genera un marco más atractivo alrededor del rostro y suma volumen de una manera elegante.
La segunda es práctica: al no tener extremos sueltos, resulta más cómodo para caminar, viajar o moverse en la ciudad.
La tercera es estilística: transmite una sensación de look más pensado, incluso cuando se combina con prendas muy simples.
Cómo se va a usar en invierno 2026
La tendencia apunta a tejidos gruesos, puntos marcados y colores profundos como marrón chocolate, bordó, verde oliva y azul petróleo.
También van a aparecer versiones en tonos neutros, pero con relieve, trenzas o mezcla de hilados para darles más presencia.
El accesorio que cambia todo el outfit
En un invierno donde el tejido vuelve a ocupar un lugar fuerte, el snood aparece como la pieza ideal para renovar el placard sin modificarlo por completo.
Porque no siempre hace falta cambiar el tapado o comprar botas nuevas: a veces, el verdadero giro de estilo llega a través de un solo accesorio bien elegido.