13 de agosto de 2026 - 20:15

Adiós muebles bajo mesada: la nueva tendencia es un diseño retro, práctico y duradero

Las cortinas vuelven a los muebles de cocina y reemplazan las puertas para sumar un estilo retro sin hacer obras ni gastar de más.

Hay una forma bastante simple de cambiar el aspecto de una cocina sin meterse en una obra: sacar las puertas de algunos muebles y reemplazarlas por cortinas. La idea recupera un recurso típico de las cocinas antiguas y vuelve a aparecer como una alternativa cálida, económica y fácil de modificar cuando el ambiente necesita otro aire.

La propuesta tiene además algo práctico. Una tela puede ocultar el interior de un mueble sin convertirlo en una estructura pesada y, cuando llega el momento de limpiar o cambiar la decoración, se retira en segundos. El resultado es menos rígido que una puerta tradicional y permite jugar mucho más con los colores y estampados.

La clave está en encontrar el equilibrio de estilo en la cocina.

La clave está en encontrar el equilibrio de estilo en la cocina.

Las cortinas café curtains vuelven a ocupar un lugar en la cocina

Durante mucho tiempo, las cortinas quedaron asociadas casi exclusivamente a las ventanas. Ahora vuelven a aparecer en lugares bastante diferentes: muebles bajo mesada, despensas, estantes y otros espacios destinados al guardado.

  • El recurso recupera la estética de las café curtains, esas cortinas cortas vinculadas con antiguos cafés y cocinas europeas. Su regreso responde, en parte, a una búsqueda de ambientes menos rígidos y con más presencia de textiles, especialmente en espacios donde predominan superficies duras como madera, piedra, cerámica o metal.
  • En lugar de esconder todo detrás de puertas sólidas, la cortina permite que el mueble tenga una apariencia más liviana. También suma movimiento y textura, dos elementos que pueden cambiar bastante la sensación general de una cocina sin modificar su distribución.
  • La ventaja aparece cuando el objetivo es renovar sin gastar demasiado. Cambiar una puerta de mueble puede implicar materiales, herrajes, herramientas y tiempo. Colocar una tela, en cambio, puede resolverse con un barral pequeño, un riel o incluso un sistema de velcro, dependiendo del tipo de mueble.

Además, la solución no queda limitada a un único estilo. Una tela lisa puede mantener una apariencia discreta, mientras que una con rayas, cuadros o estampados puede convertirse directamente en uno de los detalles más visibles del ambiente.

También permite cambiar de idea con facilidad. Si después de unos meses el color deja de convencer, no hace falta desmontar todo el mueble. Se cambia la tela y la cocina adquiere otra apariencia.

El cambio resulta especialmente interesante para cocinas antiguas cuyos muebles todavía están en buen estado.

El cambio resulta especialmente interesante para cocinas antiguas cuyos muebles todavía están en buen estado.

Cómo elegir las cortinas para que sean prácticas

El aspecto decorativo es importante, pero en la cocina hay algo que no conviene dejar de lado: la limpieza. Una tela ubicada debajo de una mesada puede estar expuesta a humedad, salpicaduras, restos de comida y polvo, por lo que elegir cualquier material solo porque queda lindo puede terminar siendo una mala idea.

Lo más práctico es optar por telas lavables y fáciles de retirar

El algodón, el lino y algunas mezclas que admiten lavado pueden funcionar bien, siempre que sean adecuadas para las condiciones del lugar y puedan mantenerse limpias con facilidad.

La ubicación también importa

No es lo mismo una cortina instalada en una despensa que otra situada justo al lado de la pileta. Cerca del agua conviene evitar materiales que retengan humedad durante demasiado tiempo.

El sistema de sujeción puede adaptarse al mueble

Los barrales pequeños permiten una instalación sencilla y dejan que la tela se desplace de un lado al otro. Los rieles ofrecen otra posibilidad y pueden resultar útiles cuando se busca un acabado más integrado.

El velcro es todavía más simple y puede servir cuando no se quiere perforar el mueble. También facilita retirar la tela para lavarla, algo que termina siendo bastante importante en una zona donde se cocina con frecuencia.

En cuanto al largo, no hay una única medida obligatoria. Una cortina que llegue justo al borde inferior del mueble genera un aspecto más ordenado, mientras que una ligeramente más larga puede aportar una apariencia más relajada.

Las cortinas en muebles bajo mesada recuperan un diseño que parecía propia de otras épocas y la adaptan a cocinas actuales. Permiten ocultar el guardado, sumar color y renovar un ambiente sin reemplazar los muebles ni hacer una obra.

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