26 de septiembre de 2014 - 00:00

Esta noche vuelve a salir el Sol

Una de las bandas pioneras del rock vernáculo, Sol, formada por Aldo Adler, Daniel Fernández y Carlos Casciani, vuelve a tocar en vivo enlazando una distancia de 40 años. Una noche de recuerdos e invitados de lujo.

Mendoza. 1974.  Ésta es la historia de tres amigos con edades entre los 16 y los 19 años. Uno todavía estudiaba en la secundaria. Los otros dos, veinteañeros, se probaban viola y guitarra imaginando un micrófono sobre el escenario del B.A. Rock, aquel festival que sólo había durado tres ediciones y que ya llevaba dos años extinto.

El símbolo de aquellos encuentros porteños había sido el dibujo de un sol flamígero hippie. ¿Fue la inspiración para el nombre de la banda?

Aquella misma contracultura  "power flower" que había nutrido a esa generación de extraños de pelo largo con la visión de un mundo más igualitario, ahora los dejaba huérfanos y estigmatizados en el reinado del oscuro triunvirato de Onganía- Levingston-Lanusse.

Ni soñar con reformular una versión casera del BARock, ni mucho menos agitar escenarios con letras contestatarias. Sin embargo, Aldo Adler, Daniel Fernández y Carlos Casciani no pensaban así, no querían pensar así.

"Mis viejos estaban acostumbrados a verme vinculado a esas aventuras. Pertenecían a una familia de músicos y por mi parte tocaba con mi papá desde los 13 años. Pero el rock era una ilusión y recién con mis amigos de mi edad pude expresarme", recordó Casciani, durante una pausa durante el ensayo del trío.

Cuatro años antes, Aldo y Daniel habían formado otro grupo, Parairti con Edgardo Cacho Picón en la batería aunque con duración efímera. En 1972, el año de la muerte de Tanguito, compusieron a dúo "Mendozazo", una pre-ópera rock, o al menos un proyecto de ella, en respuesta a los acontecimientos violentos de abril de ese año en la provincia.

"Luego de La Biblia de Vox Dei, y mucho más después de la obra Tommy, de The Who, todos los jóvenes queríamos componer una ópera rock, aunque no teníamos ni idea cómo", se sinceró Aldo.

"Me acuerdo que fuimos nosotros mismos a hablar con el dueño del Cine Plaza", interrumpió Fernández. "La verdad es que no me acuerdo qué arreglo hicimos y al final sólo le dimos una pequeña parte de la recaudación. Tampoco nosotros esperábamos que fueran tantos espectadores".

"¡Qué lástima que no hay demasiados registros gráficos de aquellos años! Tampoco nos hemos tomado la molestia de averiguar si hay alguna foto por ahí", retomó Aldo.

"Es que veníamos tocando en lugares semi públicos, pequeños, frente a los amigos, pero un día nos convocaron por nuestras letras inconformistas para actuar en un acto en protesta del golpe militar de Chile. Esto fue en el ahora desaparecido Cine Iris, de Guaymallén".

Aldo escribía las letras y Daniel las revestía de música. “Es que ya se veía en aquellos años que los pibes querían o deseaban rebelarse primero contra sus padres y luego con los gobiernos de turno -puntualizó Daniel-. Las letras se volvían contestatarias porque la juventud comenzaba a  comprometerse con temas con los que valía la pena comprometerse”.

Casciani vuelve a la noche en el Plaza. “El escenario se armó con tres tachos gigantes sobre una tarima. Autogestionamos todo: llevamos los equipos en el auto de la madre de uno de nuestros amigos y lo más innovador fue nuestro sistema de afiches callejeros, toda una novedad para aquella época”.

No cabe duda de que Sol fue precursora de aquello. Por una extraña razón, a nadie se le había ocurrido ese sistema. “Sólo trasladamos la idea del típico afiche de protesta política a la gacetilla del rock”, dijo Aldo, mientras se acordaba de esos amigos que en la madrugada salieron a las calles a pegar los pósters del recital, toda una osadía para aquellos tiempos cuando sólo por ser jóvenes y noctámbulos, era costumbre suficiente para ser considerados sospechosos de algo.

Casciani expandió: “Había tan pocos conciertos de rock que la noticia se extendió como reguero de pólvora de boca en boca. Los afiches los hicimos en un molde, con una especie de esténcil. Todo artesanal, a mano”.

En el concierto, Sol compartió el escenario con el dúo Mano´s, formado por David Agüero y Dani Martín. "Fue como una fábrica de rock que estaba por explotar", definió Aldo.

Viéndolo a la distancia,  aquel toque desafiante, casi caprichoso, movido por la sencilla razón de querer hacer rock, había implantado el germen del movimiento zanjonero.

Pero todo concluye al fin. Unos meses antes del golpe del 24 de marzo de 1976, Sol se apagó. Dejó de existir aunque guardaron su cancionero para épocas mejores.

Esas épocas mejores regresaron: el 10 de abril de 1985, los tres integrantes compartieron otra vez un mismo escenario en el estreno de la recordada cantata folk-rock a ocho voces "Años de oscuridad" en dos funciones en el Independencia,  la cual obtuvo ovaciones y críticas muy favorables. Aquella fue la última vez en que tocaron los tres juntos. Luego, cada uno continuó con su trayectoria musical y las década fueron pasando…


¿Y ahora? 
Esta noche vuelve a salir el sol. "Vamos a tocar o en todo caso reversionar canciones como El club de la lluvia, Tiempo de lucha, Mendozazo, La rosa de fuego, que tiene una letra alusiva a la bomba que destruyó Hiroshima, pero también vamos a interpretar alguno que otro tema de la Cantata", describió Adler.

"Aldo, que vive en Madrid,  avisó que venía a pasear a Mendoza y eso nos disparó la idea de recuperar las viejas canciones y volver a aquel repertorio de trincheras", relató Casciani. Adler, concluye: "En mi caso, habrá un remplazante para el bajo, porque hace muchos años que no lo toco, pero volveré a cantar, tal como lo hice en el Plaza y el Iris".

El espíritu rock nunca envejece. Ni tampoco las ganas de tocarlo.

LAS MAS LEIDAS