La reacción de Siria y de sus aliados debería ser limitada en caso de un ataque occidental puntual, pero una ofensiva de envergadura con el objetivo de derrocar el régimen de Bashar Al Assad incendiaría la región, según los expertos.
La reacción de Siria y de sus aliados debería ser limitada en caso de un ataque occidental puntual, pero una ofensiva de envergadura con el objetivo de derrocar el régimen de Bashar Al Assad incendiaría la región, según los expertos.
“Todo depende de la naturaleza, de la amplitud y del objetivo de una ofensiva occidental. Por el momento, pienso sobre todo en un ataque de amonestación sin más”, dijo Joseph Bahout, profesor del organismo Sciences-Po de París.
“En este caso, ni el movimiento chiita libanés Hezbolá, ni Irán irán más allá”, añadió. Teherán y Hezbolá -que combate junto al ejército sirio contra los rebeldes- son con Rusia los principales aliados del régimen de Damasco.
“Podemos imaginar ataques ‘laterales e indirectos’ como agresiones contra la Finul (misión de Naciones Unidas para mantener la paz en Líbano) o como el lanzamiento anónimo de misiles sobre Israel. En el fondo, ninguna novedad”, señaló Bahout. No obstante, si los occidentales deciden acabar con el gobierno, todo cambiaría. “En este caso, no podemos excluir una reacción extrema, sobre todo de Irán, y queda por despejar una incógnita: la reacción rusa”, señaló este experto en Oriente Medio y Siria.
Moscú dijo que una intervención como esa tendría “consecuencias catastróficas”, si bien el jefe de la diplomacia rusa Serguei Lavrov afirmó que su país no tenía “la intención de entrar en guerra con nadie”.
Las capitales occidentales intensifican las conversaciones de alto nivel para preparar una “respuesta seria” al presunto ataque químico que dejó, según la oposición siria, centenares de muertos.
Durante una entrevista el lunes con un alto representante de la ONU, el jefe de la diplomacia iraní, Mohamed Javad Zarif, advirtió que “el uso de medios militares tendría duras consecuencias no sólo para Siria sino también para toda la región”.
Sin embargo, para Basam Abu Abdalá, director del Centro de Damasco para los estudios estratégicos, cualquier ataque, incluso limitado, puede degenerar en algo peor. “Los estadounidenses podrían atacar para preservar su imagen frente a sus aliados que critican su posición de espera, para llegar en posición de fuerza frente a los rusos en las negociaciones de paz y para darles una mano sobre el terreno a los rebeldes”, explicó.
Pero, según él, “si el ataque tiene lugar, esto no se parará ya que la otra parte responderá y toda la región se enfrascará en el conflicto y será una guerra regional, incluso si actualmente, ninguno de los protagonistas quiere mostrar sus cartas”.