Sofía Pachano y Santiago Ramundo decidieron transformar por completo su hogar antes del nacimiento de su primer hijo, Vito. La pareja diseñó una residencia donde se prioriza la calidez y la funcionalidad, creando ambientes especiales de calma y descanso que se adaptan a las exigencias de su nueva rutina familiar.
La reforma de la propiedad se enfocó en generar espacios prácticos y duraderos. De esta manera, cada sector de la vivienda cuenta con materiales seleccionados por los propios actores, quienes se involucraron activamente en todas las etapas de la planificación junto al equipo de profesionales.
El secreto de la luz y la calidez en los materiales elegidos
La elección del estilo minimalista y los materiales responde a necesidades cotidianas específicas de la pareja. Optaron por pisos de parqué y aberturas estratégicas para maximizar la entrada de luz solar, buscando un entorno de sobriedad que transmita tranquilidad mental durante la crianza. Además, priorizaron superficies altamente resistentes y fáciles de limpiar para simplificar el mantenimiento diario con un bebé en casa.
Aunque hoy disfrutan de los resultados, el proceso constructivo demandó un gran esfuerzo físico y emocional. Debido a la urgencia de terminar la obra antes del parto, los trabajos se realizaron contrarreloj, lo que provocó picos de estrés en la pareja. Pachano reveló que ambos se involucraron tanto en el día a día que se sintieron como dos obreros más en la construcción.
La cocina blanca: el punto de encuentro de las celebridades
El verdadero corazón de la casa es la amplia cocina equipada, donde sobresale el color blanco para aportar una mayor sensación de amplitud. Sofía Pachano, quien consolidó su pasión gastronómica en televisión y redes sociales, diseñó este ambiente cómodo especialmente como un refugio de encuentro para recibir a familiares, amigos y diversas figuras del espectáculo.
Por este renovado espacio ya pasaron personalidades como Fede Bal y Claudia Villafañe, quienes comparten con la actriz recetas, risas y charlas relajadas. Así, la vivienda logra combinar con éxito la intimidad de la crianza de Vito con una activa vida social y culinaria.