Una vez más, Ricardo Arjona volvió a hacer historia: agotó las entradas para su show en el Madison Square Garden de Nueva York en apenas tres horas. Así de rápido, así de contundente.
Ricardo Arjona rompe sus propios récords, ahora con un show en el corazón de la Gran Manzana. Cuándo vendrá a Argentina.
Una vez más, Ricardo Arjona volvió a hacer historia: agotó las entradas para su show en el Madison Square Garden de Nueva York en apenas tres horas. Así de rápido, así de contundente.
El concierto, previsto para el 11 de febrero de 2026, forma parte de su nueva gira mundial titulada “Arjona, lo que El Seco no dijo”, una especie de testamento artístico en forma de canciones que aún no fueron contadas, o no del todo.
“Llegué a la oficina y me recibieron con la noticia de que el Madison Square Garden se vendió en cuestión de horas”, escribió el propio Arjona en una publicación que nos permita adivinar incredulidad y emoción a partes iguales. Y agregó, casi en tono de confesión: “Parece que nos estuviéramos inventando todo esto. No hago más que agradecer. Estoy nervioso y todo”.
¿Arjona nervioso? Quizás porque sabe que este nuevo capítulo no es solo una gira más. Es una rendición íntima de cuentas con su propio mito. “Algo está pasando que no entiendo, ni quiero entender. En tres horas logramos hacer Sold Out del Madison Square Garden. Esto es una locura”, lanzó desde sus redes, sin filtros, como si todavía no terminara de caer.
Pero lo de Nueva York no es un caso aislado: en su Guatemala natal, las entradas para sus presentaciones previstas entre octubre y noviembre también volaron. A las 15 horas del mismo día de salida, ya no quedaba ni un ticket.
El recorrido internacional también pasará por Buenos Aires, donde se reencontrará con el público argentino los días 30 de noviembre y 1 de diciembre en el Estadio Vélez Sarsfield, de la mano de Fénix Entertainment. Y si la tendencia se mantiene, esos shows también van rumbo al sold out.
Además del tour, Arjona ultima detalles de su próximo disco, un álbum que, prometen desde su entorno, será uno de los más personales y arriesgados de su carrera. Lo lanzará apenas un año después de su último trabajo, con la necesidad urgente de seguir diciendo, cantando, narrando.
El espectáculo que presentará no será solo una sucesión de hits. Habrá escenografías teatrales, músicos de altísimo nivel y una estética visual que apunta más al cine que al pop: ese sello escénico que el guatemalteco viene perfeccionando desde hace años y que convierte cada función en un viaje emocional en HD. Baste recordar que durante la pandemia, cuando dio el show de straming más convocante hasta esa fecha, prendió miles de velas en un escenario natural de su país para ofrecer una escenografía soñada a sus canciones.