Una reforma puede cambiar por completo la manera en que se vive una casa. Marcela Kloosterboer lo demostró al compartir parte de la renovación de su vivienda en Nordelta, donde distintos ambientes comenzaron a adquirir una nueva identidad sin perder la calidez que caracteriza al hogar que comparte con su familia.
Entre todos los cambios hubo uno que se llevó especialmente las miradas: su dormitorio renovado. La incorporación de un tragaluz en el techo transformó la iluminación del ambiente y sumó un detalle arquitectónico que le dio una personalidad completamente diferente al espacio.
El detalle inesperado que cambió por completo el dormitorio
No está en las paredes ni entre los muebles: el elemento más llamativo del nuevo dormitorio aparece directamente en el techo. El tragaluz permite que la luz natural entre desde arriba y modifica la sensación del ambiente a lo largo del día.
Este recurso no solo suma luminosidad, sino que también genera una conexión diferente con el exterior. La llegada de luz desde el techo convierte un espacio tradicional en un dormitorio mucho más abierto y especial, demostrando cómo un único cambio puede transformar por completo la atmósfera de una habitación.
Una reforma que fue tomando forma poco a poco
Marcela fue mostrando diferentes etapas de los trabajos y compartiendo con sus seguidores cómo avanzaba la transformación de la casa. La remodelación implicó intervenir varios sectores de la vivienda y adaptar algunos espacios a las necesidades actuales de la familia.
El proceso fue dejando atrás distintos ambientes para dar paso a una nueva versión de la propiedad. “Va quedando”, expresó la actriz mientras mostraba algunos de los cambios, dejando ver la ilusión detrás de una obra que modificó diferentes rincones de su hogar.
Luz, amplitud y una estética que mantiene la esencia de la casa
Más allá de las modificaciones, la vivienda conserva una estética donde predominan los espacios luminosos y una decoración cálida y sencilla. La idea de la reforma parece haber sido renovar sin convertir la casa en un lugar completamente diferente.
La entrada de luz natural tiene un papel fundamental en ese resultado, el tragaluz del dormitorio se suma a otros recursos de la propiedad y demuestra cómo la iluminación puede convertirse en un elemento decorativo por sí mismo, aportando amplitud sin necesidad de recargar el ambiente.
El dormitorio que se convirtió en uno de los rincones más especiales
Con la remodelación, el dormitorio pasó a tener un protagonismo inesperado dentro de la casa. El tragaluz en el techo terminó siendo ese detalle capaz de cambiarlo todo suma luz, transforma la percepción del espacio y le da al ambiente una identidad propia, convirtiendo la renovación de Marcela Kloosterboer en una idea que también puede inspirar a quienes buscan darle una nueva vida a su hogar.