Cinthia Fernández lleva tiempo transformando la casa de Escobar donde vive con sus hijas, pero una de las modificaciones más llamativas ocurrió en el quincho. La idea fue cerrar un sector originalmente abierto mediante grandes superficies vidriadas para convertirlo en un ambiente de alrededor de 40 metros cuadrados que pudiera utilizar incluso con frío o lluvia.
La reforma fue mostrada originalmente durante 2025 y forma parte del conjunto de trabajos que la modelo realizó en la vivienda antes de volver a exhibir el resultado durante 2026.
Grandes ventanales para transformar el quincho en un ambiente cerrado
Hasta entonces, el espacio estaba condicionado por el clima. Fernández explicó que la intención era dejar de tener un quincho utilizable principalmente durante los meses cálidos y sumarlo de manera mucho más efectiva a la superficie cotidiana de la casa.
La solución consistió en instalar grandes aberturas vidriadas alrededor del perímetro, manteniendo la posibilidad de contemplar el parque pero aislando el interior del viento y la lluvia.
Al presentar el trabajo, la propia Cinthia aseguró que había conseguido “ganar 40 metros cuadrados” y comparó la superficie incorporada con la de un departamento. También remarcó que el cerramiento pudo realizarse sin tirar paredes abajo ni atravesar una obra tradicional llena de polvo.
La reforma forma parte de un cambio mucho mayor en la casa
El quincho no fue el único ambiente intervenido. Fernández también renovó la fachada completa, modificó el color exterior y utilizó placas WPC en distintos sectores de la vivienda.
Según explicó, eligió ese material para cubrir imperfecciones, agujeros y algunas marcas de humedad sin tener que reconstruir las paredes.
En otra etapa incorporó incluso un nuevo ambiente en una segunda planta ubicada en la parte trasera.
La renovación alcanzó siete espacios interiores y exteriores, con una lógica repetida: lograr transformaciones visuales importantes mediante revestimientos y soluciones que evitaran demoliciones extensas.
Cómo quedó el espacio de 40 metros cuadrados
El nuevo cerramiento dejó un quincho mucho más parecido a un gran living vidriado conectado con el jardín.
Los paneles permiten conservar abundante luz natural y las vistas hacia afuera, mientras que el techo y las aberturas forman ahora un espacio protegido que puede utilizarse para asados, reuniones familiares, cumpleaños o encuentros durante todo el año.
La propia Fernández resumió el objetivo al mostrar el resultado: quería que allí ocurrieran fiestas, domingos en familia y momentos compartidos, en lugar de mantener una superficie grande prácticamente desaprovechada durante buena parte del invierno.