18 de octubre de 2026 - 18:05

Los Tipitos regresaron a Mendoza y combinaron sus grandes clásicos con las nuevas canciones de "Boludo"

El grupo combinó los clásicos que conquistaron a varias generaciones con un adelanto de las canciones de su nuevo disco, Boludo, y cerró su paso por Mendoza con un festejo especial.

Con más de tres décadas de trayectoria, Los Tipitos regresaron a Mendoza el pasado sábado 17 de octubre para reencontrarse con el público en el Cine Teatro Plaza de Godoy Cruz. La banda que reúne a Walter “Willy” Piancioli, Raúl Ruffino y Federico “Fede” Bugallo combinó los éxitos que acompañaron a varias generaciones con canciones de Boludo, su nuevo disco, en un concierto que mostró su vigencia y sus ganas de explorar nuevos sonidos.

La apertura quedó en manos de Juan Pablo “Juampa” Staiti, guitarrista, compositor y productor mendocino, integrante de Enanitos Verdes. Como telonero, presentó canciones propias de su etapa solista, inspiradas en historias, vínculos y experiencias personales. Así, el músico abrió la noche antes de la llegada del grupo principal.

El turno de Los Tipitos llegó temprano y el cronograma se cumplió a la perfección. La banda comenzó con “Apostar al amor”, “Tan real” y “La ley de la ferocidad”. Al final de cada canción, los tres músicos saludaron al público, en un gesto que se repitió durante esos primeros minutos. Raúl Ruffino tocó con una guitarra gastada, marcada por los años de uso. Entre sus atuendos, sus movimientos y la forma de plantarse frente a la gente, los músicos dejaron en claro que son verdaderas estrellas de rock. Sin embargo, las butacas numeradas y la ausencia de un campo no impidieron notar los numerosos espacios vacíos en el teatro, una imagen que contrastó con la trayectoria de una banda fundamental del rock nacional.

Los Tipitos mezclaron clásicos y canciones de “Boludo”

En una entrevista previa, Raúl prometió un show “bien ensayado”, con muchas ganas de volver a Mendoza y de adelantar cerca de la mitad del disco, también anticipó los clásicos, alguna versión de Rock Nacional ajena y “mucha magia”. La noche siguió ese plan.

Raúl Ruffino tocó con una guitarra gastada

Raúl Ruffino tocó con una guitarra gastada

El repertorio incluyó “Como un dragón”, “Nada es verdad”, “Flasheadito”, “Mil años”, “Transatlántico”, “Brujería”, “Algo”, “Vívelo”, “Sábados blancos”, “Mi camino”, “Silencio”, “Una vida”, “Voy a ser”, “Todo de mí”, “Se te nota”, “Campanas” y “Ex”. Fede resumió el cruce entre épocas con una frase: “No sé si hay canciones viejas y nuevas” haciendo referencia a que la música no pasa de moda.

Las nuevas composiciones también dejaron su huella. En “IA”, el grupo exploró el vínculo entre las personas y la inteligencia artificial, con el amor como límite frente a la tecnología. “Una palabra”, en cambio, propuso una mirada sobre el poder del lenguaje y la búsqueda de sentido. Las melodías pegadizas y el ritmo alto de Boludo podrían convertir varias de estas canciones en grandes éxitos.

Las canciones de siempre encontraron su magia en la respuesta del público

Los Tipitos sonaron muy bien durante toda la noche, aunque la acústica del Cine Teatro Plaza dejó bastante que desear. Eso no impidió que “Brujería” desatara la euforia del público, que se puso de pie para disfrutar ese clásico del rock como se merece, al terminar Raúl Ruffino dejó una frase que trascendió la canción y quedó resonando en la sala: “No esperen a no tener miedo para vivir”.

Más adelante, antes de “Silencio”, Willy Piancioli invitó a los presentes a encender las linternas de sus celulares para acompañar el tema, las luces iluminaron el teatro mientras el músico cantaba, tocaba el bajo y sumaba el piano. La escena también dio lugar a un agradecimiento a los seguidores. “Qué bonito, eso que pasó fueron ustedes, es gracias a ustedes, al fin y al cabo el público hace el show, no nosotros, todo depende de su reacción”, expresó. Por unos minutos, las luces y las voces de la gente ocuparon el centro de la escena.

El tramo final llegó con “Campanas en la noche”, uno de los clásicos más esperados. Esta vez, las butacas quedaron atrás, el público se acercó al escenario y empezó a bailar junto a los músicos. La banda tenía previsto cerrar con esa canción, pero los pedidos de otra más cambiaron los planes. Los Tipitos respondieron con “Ex”, cuyo estribillo encontró a la platea entre aplausos y cantos, entonces, los tres dejaron sus instrumentos, se reunieron en el centro del escenario y sorprendieron con una coreografía breve, divertida y ensayada. Una postal inesperada para despedir una noche de rock.

Coreografía breve, divertida y ensayada

Coreografía breve, divertida y ensayada

Después retomaron la canción y, al terminar, se acercaron al borde del escenario para sacarse fotos con sus fans, firmar objetos y estrecharles la mano. Los agradecimientos dieron paso a la despedida, aunque la noche todavía guardaba un último momento. A la medianoche, Raúl cumplió años y la producción llevó una torta para celebrar con él. Entre saludos, fotos y un feliz cumpleaños compartido, Los Tipitos cerraron su paso por Mendoza con una escena cercana, lejos de los instrumentos y las luces, pero tan memorable como varios de los clásicos que sonaron en el teatro.

Los Tipitos siguen más vivos que nunca

El teatro vacío contrastó con la energía que Los Tipitos desplegaron sobre el escenario. Con más de tres décadas de trayectoria, la banda demostró que no vive de la nostalgia, recupera sus clásicos, explora nuevos sonidos y conserva una identidad propia. Boludo reúne canciones pegadizas, de ritmo enérgico y con potencial para convertirse en grandes éxitos. En Godoy Cruz, el grupo dejó algo más que un repaso de su historia, confirmó que todavía tiene mucho por decir y que su música sigue en movimiento.

La próxima parada será Buenos Aires. El 14 de noviembre, Los Tipitos presentarán Boludo en el Teatro Coliseo, con un formato acústico e invitados especiales. Además del lanzamiento del disco en todas las plataformas digitales que llegará después de ese concierto.

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