Fue traumático, muchos cambios, y medio que me escapé. Al principio iba cada dos o tres meses, y luego me fui por dos años, a mi mamá le dije que me iba una semanita de viaje, a ver si conseguía trabajo, pero en el fondo tenía la idea de quedarme. Cuando uno tiene un sueño, se la cree, pero llegar a Buenos Aires no es cantar en la Plaza del Congreso y que alguien te contrate: tenés que encontrar dónde dormir, comer y trabajar. Estaba convencido, como un demente, de que algo bueno iba a salir… pero el desarraigo y la soledad son muy difíciles, y muchos amigos que intentaron lo mismo se dieron por vencidos. Yo tuve suerte porque a la semana de estar en Buenos Aires conocí a Federico Bugallo, el bajista de Los Tipitos, y después de eso no nos separamos más, aunque nos llevó un par de años empezar a hacer algo serio con la música, porque no hay un manual ni alguien que te diga “es por acá”; nos tocó vivir ese proceso, incluso arrastrar tambores y teclados en Adrogué, pero bueno, así uno se va formando.
"Íbamos a Villa Gesell a pasar la gorra y llegaron nuestros primeros éxitos"
¿Y cómo fue el proceso de juntar a personas que no se conocían, que venían de distintos lugares y tenían distintas historias, para formar una banda?
Yo le adjudico todo a la suerte, aunque también creo que logré ponerme en el camino de mi destino. Empezamos a tocar blues con Fede, que en ese momento estaba en pareja con Nora, una cantante a la que acompañábamos. Ella hacía recitales y nos invitaba a subir al escenario con otros músicos amigos. Así conocimos a Walter Piancioli, "Willy", y empezó a tomar forma la banda. Primero fuimos amigos y, después de un tiempo, dijimos: "Che, ¿por qué no hacemos una banda y nos vamos a tocar a la calle a ver qué sale?". Así formamos Los Panson, íbamos a Villa Gesell a pasar la gorra y llegaron nuestros primeros éxitos, la gente empezó a conocernos y a engancharse con nuestros shows. Creo que eso fue lo que nos hizo no desistir de la locura, cuando te halagan lo que hacés.
Los desafíos de crecer en el rock argentino y el apoyo de los grandes referentes
En ese crecimiento, en ese camino, ¿sintieron que tuvieron muchos «no»?
Tuvimos los "no" que había en esa época. A otros músicos les tocó, la policía cazaba a los rockeros por tener el pelo largo y les cortaba los tacos de las botas; los recitales eran al mediodía. Esa gente fue allanando el camino frente a quienes querían orden y que la música fuera "correcta". A nosotros nos tocó crecer a la sombra de grandes estrellas. Cuando empezamos a aparecer, Cerati y Moura seguían vivos, Sumo recién se había separado, Divididos empezaba y Charly y Spinetta estaban en su mejor momento. Había un mundo de superestrellas que parecían eternas y a las bandas nuevas se nos hacía difícil encontrar un lugar. No es como ahora, que agarrás el celular y te ve el mundo entero, era muy difícil encontrar la puerta.
Y me imagino que ahí es cuando aparece León Gieco. ¿Se sintieron apadrinados por él?
Sí, por supuesto. También recuerdo salir a la calle y encontrar músicos que nos conocían. El hijo de Javier Malosetti era fanático de Los Tipitos y, gracias a eso, a veces Javier se quedaba escuchándonos y decía en los medios que éramos como los Beatles. Así, muchos músicos empezaron a reconocernos y nosotros pudimos invitarlos a compartir escenarios. La llegada de León Gieco nos abrió muchas puertas: cuando nos apadrinó, todo el mundo se enteró, desde los medios hasta los músicos. El Negro García López, apenas nos vio, nos dijo que nos había conocido por León y que quería grabar con nosotros. Realmente, León fue un ser luminoso que nos abrió las puertas a todo esto.
Los Tipitos regresan a Mendoza con nuevas canciones y adelantos de su disco Boludo
Este sábado tenemos el placer de tenerlos en Mendoza. ¿Con qué se va a encontrar el público en el show? ¿Qué nos podés adelantar?
Vamos a estar Los Tipitos, bien ensayados, por supuesto. Hace un montón que no vamos a Mendoza y tenemos muchas ganas de ir. Vamos a tocar y adelantar muchas canciones del disco nuevo, que recién sale en noviembre, así que seguro toquemos la mitad del nuevo disco. Después, vamos a celebrar con las canciones de siempre, las más conocidas para los más fanáticos. Seguro suene alguna versión de una canción del rock nacional que no sea nuestra y, obvio, mucha magia. Va a ser una gran noche.
Como decías, se viene el nuevo disco, del cual ya publicaron dos canciones. ¿Cuándo lo presentan?
Lo presentaremos completo el 14 de noviembre en el Teatro Coliseo. Vamos a tocar el disco completo, será un set acústico y estamos preparando varios artistas invitados de lujo para que vengan a visitarnos y tocar varios clásicos también. Tenemos pensado, además, mostrar varias imágenes inéditas de lo que fue grabarlo y otras animadas que tienen que ver con las canciones. Así que, bueno, de todo va a haber.
¿Por qué eligieron una palabra tan nuestra, tan argentina, para el título del disco, como «Boludo»?
Justamente por eso, porque nos representa, porque es muy argentina. Sabemos que no es muy federal, pero cuando te vas a otro país es muy típico que te digan: «Ah, sos argentino, che, boludo». (imita otros acentos). Inmediatamente se vuelve una palabra muy representativa, que también usamos muy coloquialmente y tiene un montón de significados. Así que quisimos ir un poco por ese lado, que nos represente a nosotros más que al disco, y ahí quedó Boludo.
¿Cómo fue el proceso de escribir las canciones? ¿Son experiencias de vida?
Este disco tiene, me parece, las letras más conscientes que ha hecho Los Tipitos. Teníamos muchas ideas, cosas para decir y creencias sobre cómo estamos viviendo y pensando, pero todo va hacia la luz. Es un disco muy arriba, bailable y cantable, con melodías muy marcadas. Suena increíble porque lo produjeron Pablo Guyot y Tomás Vigo. Compusimos más de cuarenta canciones y elegimos doce para el vinilo y catorce para las plataformas digitales. Las grabamos de manera espontánea, sin autotune ni IA, solo con el cantante, el instrumento y la toma entera.
Con la existencia de estas nuevas plataformas digitales, ¿preferís la música con este alcance para todos o sos más de la vieja escuela y del disco físico?
Tengo sentimientos encontrados, las plataformas son maravillosas por la inmediatez, por ejemplo, si un día quiero escuchar música country y no tengo discos de ese género, o descubro un músico y quiero investigarlo, puedo hacerlo enseguida, sin tener que ir a una disquería. Pero, a la hora de escuchar música, dejan mucho que desear porque la calidad del sonido baja muchísimo. Te lo puedo asegurar porque lo comparé. Por eso recomiendo escuchar en CD o vinilo, si se puede. Pero, bueno, es lo que tenemos y hay que aprender a surfear la ola.
Reflexión sobre las nuevas generaciones, la tecnología y la esencia de hacer música
Ustedes llevan más de tres décadas haciendo música y conviven con generaciones que los escucharon desde siempre y otras nuevas que se van sumando. ¿Cómo ven esto? ¿Creen que cambió la manera de vivir la música con el paso del tiempo?
Re, hoy se escucha y se vive la música de otra manera, eso es indiscutible. La juventud de ahora tiene otra realidad, tiene que hacer otro tipo de esfuerzo, distinto al que nosotros hacíamos. El mundo cambió, hay que asumirlo, pero la música cambió de vestimenta, como las modas. Lo que hay en el fondo de todo eso son canciones, melodías, armonía y lo que tengas para decir. Me parece que eso es lo que perdura, aunque vaya mutando. Por ejemplo, los chicos del trap tuvieron su momento y ahora tenés a Milo J haciendo folclore. Melodías, poesía, armonía: eso no muere nunca, lo vistas como lo vistas.
¿Algún consejo para las nuevas generaciones que empiezan a hacer música?
Hay que crear, hay que hacer y saber usar bien las herramientas que te da la tecnología, porque sirven para un montón de cosas. Pero, a la hora de crear, transitar el camino no es lo mismo que escribir un prompt. No es lo mismo sentarse a buscar tu emoción, mirar un atardecer o la luna y emocionarte, o que tu novia te deje y escribir algo. Toda esa experiencia de vida es lo que se plasma en una canción, y eso no te lo puede dar nunca una IA. La inteligencia artificial te va a hacer sonar igual que todo el mundo. Está buenísimo y es fácil, pero, al fin y al cabo, no sos vos…
Los Tipitos regresan a Mendoza
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