Durante décadas, Pancho Dotto estuvo relacionado con las principales modelos argentinas y fue una de las figuras más reconocidas de la moda nacional. Con el paso de los años, su vida tomó otro rumbo y encontró en Entre Ríos un lugar para alejarse del ritmo de Buenos Aires.
El viñedo comenzó como una iniciativa personal y con el tiempo se convirtió en una de las actividades que más disfruta. Dotto eligió plantar Malbec, su variedad preferida, y junto al productor agropecuario Carlos Kranevitter desarrolló una producción que dio origen a su propio vino, Lomadas. La vendimia se transformó además en una celebración que reúne a familiares, amigos y personas cercanas.
El proyecto que nació en medio del campo
La historia del viñedo comenzó hace más de una década, cuando Dotto decidió apostar por la producción de uvas en Libertador San Martín. El primer proyecto se desarrolló sobre un predio de dos hectáreas y la plantación de las vides requirió varios años de trabajo antes de llegar a la primera cosecha. Para el representante de modelos, tener un viñedo era también una manera de desarrollar una actividad vinculada con la tierra y con la zona donde había elegido instalarse.
Con el tiempo, la propuesta fue creciendo y las hectáreas destinadas al proyecto aumentaron. En una de sus vendimias más recientes, Dotto explicó que el objetivo era llegar a unas 10.000 parras para producir su propio Malbec, acompañado por su vecino y socio Carlos Kranevitter. El nombre Lomadas surgió por las características del terreno, marcado por suaves ondulaciones que forman parte del paisaje de la región.
Así es la vendimia de Pancho Dotto
La cosecha es uno de los momentos más importantes del calendario del viñedo y Dotto participa de la actividad junto con personas de su entorno. En una de las vendimias realizadas en El Refugio, los chicos de familiares y amigos fueron los encargados de recolectar parte de las uvas, mientras el propio Dotto los trasladaba entre las vides en un Citroën Mehari de 1978 que forma parte de su colección de vehículos.
La jornada también funciona como un encuentro social alrededor de la producción. En aquella celebración participaron alrededor de 90 invitados, que compartieron empanadas, costillar y copas del vino elaborado en la chacra. Cada uno recibió además una botella de la cosecha anterior con una etiqueta personalizada, mientras la música y distintas actividades acompañaron el festejo.
De la uva al Malbec de su propia chacra
El objetivo de Dotto no fue simplemente plantar algunas vides como parte del paisaje. Desde el comienzo buscó desarrollar un producto propio y darle continuidad a la producción, aunque el proyecto también estuvo atravesado por las condiciones climáticas y por las dificultades propias de una plantación joven. La primera cosecha fue considerada un punto de partida para mejorar progresivamente la calidad de las uvas y del vino.
La elección del Malbec tampoco fue casual. Dotto contó que es la variedad que más le gusta tomar y que la considera uno de los grandes emblemas de la vitivinicultura argentina. En los primeros años, la uva fue procesada en una bodega de Colón, mientras que posteriormente el proyecto se consolidó alrededor de la marca Lomadas, pensada inicialmente para consumo familiar y de su círculo cercano.
Una nueva vida lejos de las pasarelas
El viñedo forma parte de una transformación más amplia en la vida de Dotto. Después de años de trabajo intenso como representante de modelos, se instaló de manera permanente en Libertador San Martín, donde encontró una rutina mucho más vinculada con la naturaleza. En El Refugio también tiene una biblioteca, un restó-bar, espacios para recibir invitados y un taller dedicado a sus autos antiguos.
La chacra de unas cuatro hectáreas terminó convirtiéndose en mucho más que una casa de campo. Allí conviven el viñedo de Malbec, los espacios verdes, los animales y la colección de vehículos clásicos que Dotto conserva como una de sus grandes pasiones. Así, lejos de las pasarelas que marcaron gran parte de su carrera, encontró en Entre Ríos un proyecto propio que combina trabajo, producción y una vida más tranquila.