La actriz Justina Bustos decidió dar un giro a su carrera artística para desembarcar formalmente en el rubro gastronómico. Junto a su pareja, el especialista Máximo Pardo, abrió las puertas de Barrito Cantina en el barrio porteño de Palermo, transformando un emprendimiento casero de empanadas por delivery en un restaurante presencial.
El proyecto surgió de manera artesanal durante el embarazo de la actriz, donde ella asumió el diseño del packaging y las recetas, mientras Pardo aportó su experiencia en el sector. El negocio cobró un impulso inesperado cuando la cantante Rosalía mostró las empanadas en sus redes sociales tras probarlas en Buenos Aires. La inauguración oficial del local gastronómico situado en Nicaragua 4618 contó con la presencia de figuras como Lali Espósito y Mery del Cerro.
El cambio de ritmo profesional y la búsqueda de autonomía
Detrás de esta apuesta gastronómica existe una búsqueda de autonomía profesional. La llegada de su hija Luisa en enero de 2026 impulsó a Bustos a reorganizar sus tiempos y reducir la dependencia exclusiva de los calendarios de las producciones audiovisuales. La gastronomía le ofreció una actividad compartida con su pareja y un proyecto comercial propio para construir estabilidad cotidiana fuera de los sets.
La propuesta gastronómica gira en torno a empanadas al horno de barro, con variedades tradicionales e innovadoras como cordero braseado, matambrito agridulce y provolone con cebolla, además de sumar pizzas. Con unidades a $4.000 y la docena a $44.000, el negocio concreta su evolución hacia la atención presencial en el competitivo circuito de Palermo.